Houston.— Con su dramático gran final cada vez más cerca, los astronautas de la misión Artemis II se preparan para volver a la Tierra y amerizar en el Océano Pacífico, este viernes 10 de abril, con lo que concluirán el primer viaje de la humanidad a la Luna en más de medio siglo.
Conforme avanza el reloj, las tensiones también lo hacen, pues es un retorno peligroso.
¿Por qué? Resulta que todas las miradas están puestas en el escudo térmico de la cápsula, que protege la vida de los astronautas y debe soportar miles de grados de temperatura durante el reingreso.
En el único vuelo de prueba de la nave, realizado sin tripulación en 2022, el exterior chamuscado del escudo regresó con un aspecto tan lleno de marcas como la Luna.
¡Además retornarán a máxima velocidad! El comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen se preparan para entrar en la atmósfera viajando a Mach 32 —o 32 veces la velocidad del sonido—, una vertiginosa marcha no vista desde los viajes lunares Apolo de la NASA en las décadas de 1960 y 1970.
La idea es que los tripulantes no tomen el control manual de su nave, salvo en una emergencia. Su cápsula Orion, apodada Integrity, vuela completamente por sí sola.
¿CÓMO SERÁ EL ATERRIZAJE DE ARTEMIS II?
De acuerdo con la NASA, mientras Orion ingresa a la atmósfera, la capsula mantendrá a la tripulación a salvo a medida de que disminuye su velocidad.
Una vez que hayan superado con éxito el calor de la reentrada, la cubierta que protegía el compartimento delantero de la nave espacial se desprenderá para dar paso al despliegue de una serie de paracaidas.
Se trata de un sistema de 11 paracaídas que ayudará a que Orión reduzca su velocidad a aproximadamente 27 kilómetros por hora.
Primero se desplegarán dos paracaídas de frenado que reducirán la velocidad de la cápsula a unos 493 km/h, seguidos de tres paracaídas piloto que desplegarán los paracaídas principales finales.
A las 18:07 horas, una vez que la capsula se encuentre sobre el océano Pacífico, enfrente de las costas de California, dos helicópteros y un equipo de buzos de la Marina se dirigirán al lugar de amerizaje, para asegurarse de que no haya peligros presentes.
Cuando tengan luz verde, colocarán una balsa inflable en el “porche delantero” de la capsula, para ayudar al descenso de los astronautas.
Finalmente, los astronautas serán subidos a dos helicópteros y llevados al buque USS John P. Murtha, donde médicos los revisarán.
U vez concluida dicha etapa, los astronautas serán trasladados al Centro Espacial Johnson, ubicado en Houston, Texas, donde la NASA llevará a cabo una conferencia de prensa para ofrecer los primeros detalles del amerizaje.
Con información de AP




