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Dormir de cabeza y problemas con el baño: astronautas cuentan sus anécdotas en Artemis II

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Astronautas.Los tripulantes contaron que en las primeras 30 horas de misión han tenido que dormir pequeñas siestas de cabeza
(NASA)

Los astronautas de la misión Artemis II de la NASA contaron algunas peculiaridades que han tenido que pasar desde que llegaron al espacio, entre ellas, dormir de cabeza y problemas con el baño.

FALLAS EN EL BAÑO DE ORION

El primer problema fue detectado poco después de su lanzamiento, pues una señal de advertencia indicaba una avería en el inodoro, conocido como Sistema Universal de Gestión de Residuos.

Este dispositivo, diseñado específicamente para operar en el espacio, presentó una avería que impidió su uso completo durante varias horas.

La tripulación reportó una “luz de advertencia parpadeante” poco después del despegue, de acuerdo con un reporte de DW, el canal noticias alemán.

“Según nos informan, el ventilador del baño se ha atascado. Ahora los equipos desde la Tierra están elaborando instrucciones sobre cómo acceder al ventilador y despejar esa zona para que el baño vuelva a funcionar”, declaró Gary Jordan, portavoz de la NASA.

Mientras el desperfecto se corregía, los astronautas Christina Koch, Reid Wiseman, Victor J. Glover y Jeremy Hansen, solo pudieron utilizar el excusado de manera parcial. Mientras la función para desechos sólidos funcionaba con normalidad, la urinaria estaba totalmente fuera de servicio.

Koch y sus compañeros de tripulación tuvieron que recurrir a un sistema de bolsa y embudo para poder orinar durante la noche.

ASTRONAUTAS DUERMEN DE CABEZA

Los tripulantes contaron que en las primeras 30 horas de misión han tenido que dormir pequeñas siestas de cabeza, porque duermen flotando.

En el reducido espacio de Orion, equivalente aproximadamente a dos monovolúmenes, cada uno ha buscado la forma de acomodarse.

“Dormir aquí es bastante curioso. Christine ha estado durmiendo cabeza abajo, en el centro de la nave, como un murciélago suspendido en el aire. Victor, donde está ahora Jeremy. Jeremy se estiró en el asiento uno, y yo he estado durmiendo debajo de los paneles por si algo salía mal”, explicó Wiseman.

“Es más cómodo de lo que uno pensaría, y es agradable volver a dormir en ingravidez. Cada vez que me estaba quedando dormido, tenía la sensación de que me tropezaba con algo y me despertaba. Mi cuerpo se está readaptando, porque hacía años que no estaba aquí arriba”, agregó.

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