La detención del expríncipe Andrés, suscitado el 19 de febrero por sus vínculos con Jeffrey Epstein, sigue dejando de qué hablar dentro de la familia real británica.
La recientes víctimas a causa de esta red de escándalos son ahora sus hijas; las Princesas Beatriz y Eugenia de York, quienes han sido poco a poco excluidas de cualquier actividad de la Corona.
Según con información de el diario británico, The Daily Mail, han sido vetadas de la tradicional Royal Ascot, el cual es un evento de carreras de caballos que reúne a los Windsor cada mes de junio. Esta decisión fue tomada debido a la preocupación por la relación de sus padres con Jeffrey Epstein.
En una declaración obtenida por parte de una fuente de The Daily Mail, indicó que las princesas no se los esperaban, y serían las únicas, junto a sus padres; el expríncipe Andrés y Sarah Ferguson que no podrán asistir.
“Beatriz es la que más lo ha soportado. Todo esto la ha tomado completamente por sorpresa”, añadió la fuente de diario británico.
Otra fuente británica Daily Express que entrevistó a Richard Fitzwilliams, experto en Casa Real británica quien aseguró que tanto Beatriz como Eugenia optarán por un perfil bajo a partir de ahora y “desaparecerán de la vida real”.
Este año, Beatriz, de 37 años, y Eugenia, de 35, no se unirán al Royal Ascot, el cual se destaca por representar la tradición de la corona encabezada el rey Carlos III, quien siempre le ha tenido estima a las hijas de su hermano, a pesar del rechazo que él siempre ha generado. Aunque aparentemente la Corona, poco a poco lo lleva a también aislar a sus sobrinas.
Recordemos que el expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor, fue detenido el 19 de febrero de 2026 en el Reino Unido bajo sospecha de “mala conducta en un cargo público” por haber enviado documentos gubernamentales confidenciales al delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein durante los diez años que fungió como enviado especial de comercio e inversiones del Reino Unido.
Dicha acusación generó una bola de nieve a su familia. La madre de Beatriz y Eugenia, Sarah Ferguson, desde hace más de una década intentó distanciarse públicamente de Epstein. En una entrevista de 2011, ella dijo que su cercanía con él, que incluía el préstamo de 15 mil libras para pagar deudas, fue un error.
Además de que aparece en numerosas conversaciones por correo electrónico, publicadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), en donde le solicitaba trabajar como asistente doméstica de Epstein porque necesitaba dinero con urgencia.
La fuentes citadas por Daily Mail aseguran que la hija mayor del expríncipe Andrés, la princesa Beatriz, “estaba intentando mantener el equilibrio entre no aislar a su padre y al mismo tiempo permanecer cercana a la familia real”.
Dicha opinión podría haber cambiado después de empezar a sufrir las consecuencias de los escándalos de su padre.
Recordemos que la Reina Isabel II antes de fallecer, fue la primera que despojó a su hijo Andrés de todos sus títulos nobiliarios y militares. En consiguiente, Carlos III, su hermano, le dio la espalda, primero, al incitarle a abandonar el Royal Lodge (la finca cercana al Castillo de Windsor en la que había vivido las últimas décadas) y tiempo después, con un comunicado emitido tras su detención, donde añadió “la ley debe seguir su curso”.




