El expresidente estadounidense Bill Clinton este viernes 27 de febrero le dijo a legisladores que “no hizo nada malo” en su relación con Jeffrey Epstein y que no vio indicios de los abusos sexuales que éste cometió, mientras enfrentaba un interrogatorio de horas sobre sus vínculos de hace más de dos décadas con el desacreditado financiero.
“No vi nada y no hice nada malo”, manifestó el exmandatario demócrata en una declaración inicial que compartió en redes sociales al principio de la sesión.
La declaración a puerta cerrada en Chappaqua, Nueva York, representa la primera vez que se obliga a un expresidente a testificar ante el Congreso. Ocurrió un día después de que la esposa de Clinton, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, compareciera ante legisladores para efectuar su propia declaración.
Bill Clinton tampoco ha sido acusado de haber cometido irregularidades. Aun así, los legisladores lidian con la cuestión sobre cuál es la imagen internacional de la rendición de cuentas en Estados Unidos, en un momento en que hombres de todo el mundo han sido destituidos de sus altos cargos por mantener sus vínculos con Epstein después de que éste se declarara culpable en 2008 de cargos estatales en Florida por solicitar prostitución a una menor de edad.
“Hombres (y mujeres, por cierto) de gran poder y gran riqueza de diversas partes del mundo han podido salirse con la suya con muchos crímenes atroces y no han rendido cuentas, y ni siquiera han tenido que responder preguntas”, declaró el representante republicano James Comer, presidente de la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, antes de que comenzara la declaración de Bill Clinton.
Hillary Clinton les dijo a los legisladores el pasado jueves 26 de febrero que no estaba enterada de cómo Epstein había abusado sexualmente de niñas menores de edad, y que no recordaba siquiera haberlo conocido. Pero Bill Clinton tendrá que responder preguntas sobre una relación bien documentada con Epstein y con su exnovia Ghislaine Maxwell, aunque haya sido a finales de la década de 1990 y principios de la de 2000.
En su declaración inicial, Bill Clinton señaló que probablemente a menudo le diría a la comisión que no recordaba los detalles específicos de hechos ocurridos hace más de 20 años. Pero también manifestó certeza de que no había presenciado señales de los abusos cometidos por Epstein.
Durante un receso tras dos horas de preguntas, legisladores demócratas dijeron que Bill Clinton había intentado responder cada pregunta y que no había invocado su derecho de la Quinta Enmienda a no autoincriminarse.
Aun así, los republicanos disfrutaban la oportunidad de examinar al expresidente demócrata en una sesión bajo juramento.
“Nadie está acusando a nadie de haber cometido irregularidades, pero creo que el pueblo estadounidense tiene muchas preguntas”, comentó Comer.




