La Casa Blanca lanzó una advertencia directa a los cárteles mexicanos en medio de la violencia registrada en México tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al subrayar que cualquier agresión contra ciudadanos estadounidenses tendrá consecuencias graves.
La secretaria de Prensa de Estados Unidos, Karoline Leavitt, aseguró que hasta el momento no se tiene conocimiento de ciudadanos estadounidenses heridos, secuestrados o fallecidos durante los hechos violentos registrados después del operativo.
En ese contexto, reiteró el mensaje del gobierno de Washington: “En este momento no tenemos constancia de ningún informe sobre estadounidenses heridos, secuestrados o muertos, y los carteles de la droga mexicanos saben que no pueden tocar ni a un solo estadounidense, o afrontarán graves consecuencias bajo este presidente, como ya está ocurriendo”.
Las declaraciones se produjeron luego de que cientos de turistas estadounidenses quedaran varados en el occidente del país, principalmente en destinos como Puerto Vallarta, tras los bloqueos y hechos de violencia registrados en ciudades como Guadalajara. Ante esta situación, el gobierno estadounidense emitió alertas de seguridad y pidió a sus ciudadanos seguir las recomendaciones del Departamento de Estado y evitar viajes no esenciales.
En entrevista con Fox News, Leavitt afirmó que la operación para abatir a Oseguera Cervantes fue “llevada a cabo con éxito por las autoridades mexicanas” y contó con colaboración de inteligencia estadounidense. Sostuvo además que “Esto no habría sido posible sin el liderazgo del presidente Trump”, al recordar que la administración de Donald Trump designó a varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras y ha intensificado acciones como operaciones contra embarcaciones del crimen organizado y extradiciones, entre ellas la de Rafael Caro Quintero.
Finalmente, la vocera señaló que Washington mantiene coordinación y presión sobre el gobierno mexicano para reforzar el combate al narcotráfico y frenar el ingreso de drogas a Estados Unidos, al tiempo que reiteró que la fuerza de los grupos criminales no estará por encima de la respuesta del Estado estadounidense.




