Autoridades de Estados Unidos realizaron explosiones con dinamita en la frontera con Ciudad Juárez, Chihuahua, como parte de trabajos para la construcción de una valla de 12 metros de altura, diseñada para impedir el paso ilegal de migrantes.
De acuerdo con los reportes, los trabajos se llevan a cabo específicamente en la Sierra Muleros, también conocida como Cristo Rey Mountain, en la zona entre el condado de Sunland Park, Nuevo México, y Anapra, en Ciudad Juárez.
La Dirección de Protección Civil del Ayuntamiento de Ciudad Juárez emitió un aviso preventivo para vecinos del sector Anapra, por las explosiones controladas, que iniciaron este 20 de enero y que continuarán durante varios días.
“Se informa a la población que se realizarán dinamitaciones (explosiones) en la zona fronteriza entre Estados Unidos y México, por parte de autoridades norteamericanas, quienes actualmente se encuentran llevando a cabo construcciones en la zona. Estos trabajos se realizarán en la zona de Rancho Anapra y darán inicio el día 20 de enero de 2025”.
Las advertencias sobre alejarse al menos 150 metros del límite fronterizo, fueron dadas a conocer a través de folletos. La primera detonación ocurrió al mediodía de este martes, vigilada por trabajadores de la construcción en el lado estadunidense y por una decena de militares del Ejército mexicano, con vehículos Hummer, que impidieron a las personas acercarse.
El estruendo y una columna de polvo que se levantó en uno de los cerros fronterizos con Anapra, no provocaron afectaciones a viviendas.
Los trabajos de construcción relacionados a estas explosiones en la Sierra Muleros, forman parte de un proyecto de ampliación del muro fronterizo que anunció la administración de Donald Trump, en junio del año pasado; para la frontera entre Ciudad Juárez y Nuevo México.
El colectivo ecologista Sierra De Juárez denunció que la construcción de un nuevo tramo de muro fronterizo en la Sierra Muleros/Cristo Rey Mountain, afectará especies de flora y fauna que dependen de la continuidad del paisaje para sobrevivir, “estamos presenciando un ecocidio ante nuestros ojos, siendo testigos del fin de un corredor biológico binacional, nuestra flora y fauna no conoce de fronteras”.




