El sistema de salud público es nuevamente blanco de cuestionamientos, ante una serie de casos registrados durante las últimas semanas, relacionados con la atención de recién nacidos, los protocolos de seguridad en áreas neonatales y procedimientos administrativos que involucraron a familias en distintos estados del país.
Los casos son distintos entre sí, pero tienen un punto en común: ocurrieron dentro de instituciones de salud públicas y han llevado a las autoridades a revisar los procedimientos y, en algunos casos, a tomar medidas como separar a funcionarios de sus cargos.
Los episodios más graves ocurrieron en las unidades neonatales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Jalisco y Durango, donde murieron recién nacidos y se detectaron microorganismos cuya relación con los fallecimientos todavía está bajo investigación.
Ante estos hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum también pidió esclarecer los hechos. “Es algo grave, evidentemente se está apoyando a las familias y tiene que llegar la investigación a las últimas consecuencias”, afirmó el 1 de octubre, al referirse a los fallecimientos registrados en Durango y Jalisco.
Mientras las investigaciones continúan, el director general del IMSS, Zoé Robledo, ha insistido en que se debe determinar qué ocurrió en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales y si existieron fallas que pudieron evitarse. En Nación321 te contamos los cuatro casos que han puesto bajo la lupa al sistema público de salud.
JALISCO: BEBÉS FALLECIDOS LLEVARON A UNA INVESTIGACIÓN POR INFECCIONES HOSPITALARIAS
El caso más reciente comenzó a hacerse público a finales de septiembre, cuando familiares de tres recién nacidos que murieron después de permanecer internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, denunciaron presuntas irregularidades en la atención médica y en las medidas de higiene.
Las familias señalaron que sus hijos habían presentado infecciones por Klebsiella pneumoniae y Candida albicans durante su estancia hospitalaria y que esas infecciones habrían contribuido al deterioro que finalmente provocó sus muertes.
Los padres presentaron una denuncia colectiva ante la Fiscalía General de la República (FGR). El IMSS, por su parte, informó que los brotes de infecciones hospitalarias habían sido detectados y notificados previamente y que se habían activado protocolos de vigilancia epidemiológica y control de infecciones.
Conforme avanzaron las denuncias, los diversos testimonios recogidos por medios de comunicación describieron problemas relacionados con el uso de batas, guantes y cubrebocas, además de cuestionamientos sobre las medidas de higiene dentro de la unidad neonatal. Sumado a eso, algunas familias también señalaron que habían recibido información contradictoria durante la hospitalización de sus hijos.
El 1 de octubre, Zoé Robledo anunció una Auditoría Clínica Colegiada Independiente para revisar cada uno de los casos.
Como parte de las primeras medidas, el IMSS separó temporalmente de sus cargos al director del Hospital y al jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, con el argumento de garantizar que la auditoría pueda realizarse con libertad y sin interferencias.
También anunció que los microorganismos identificados serán analizados por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) para conocer el origen de los brotes y determinar su relación con los casos.
Este martes 6 de octubre, Robledo informó que la auditoría ya comenzó. “La inspección busca responder cuatro preguntas: primero, si hubo una infección asociada a la atención; segundo, si causó o contribuyó al fallecimiento de los recién nacidos en la Unidad de Cuidados Intensivos; y tercero, si hubo fallas que se pudieron evitar.
Hasta el momento, el IMSS no ha confirmado que todas las muertes denunciadas hayan tenido como causa la presencia de las bacterias.
DURANGO: CINCO BEBÉS MURIERON Y DIERON POSITIVO A UNA BACTERIA
Días antes de que el caso de Jalisco se hiciera público, Durango ya enfrentaba una crisis similar. Entre el 15 y el 19 de septiembre murieron cinco recién nacidos que permanecían internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona número 1 del IMSS.
Los padres comenzaron a exigir explicaciones después de que varios bebés presentaran un deterioro acelerado. Diego Tovalín, padre de uno de los recién nacidos fallecidos, relató que varios menores empeoraron su estado de salud en un periodo de alrededor de 24 horas y cuestionó que las familias no hubieran recibido respuestas claras sobre los estudios practicados a sus hijos.
“Este movimiento no comenzó por la bacteria; este movimiento comenzó por cómo fuimos tratados”, afirmó.
La investigación epidemiológica determinó posteriormente que cuatro de los cinco bebés fallecidos dieron positivo a Klebsiella pneumoniae. Sin embargo, el IMSS aclaró que ese resultado no permitía concluir todavía que la bacteria hubiera provocado directamente las muertes.
Cabe señalar, que el quinto recién nacido no presentó el microorganismo en los estudios realizados. La unidad neonatal fue cerrada temporalmente y la investigación se amplió a todo el hospital.
El caso llegó a la Fiscalía General de la República y también se abrió una investigación dentro del propio IMSS. Las familias presentaron denuncias para determinar si existió responsabilidad médica o administrativa.
El 25 de septiembre, Zoé Robledo viajó a Durango y se reunió con los padres. Durante el encuentro, les ofreció una disculpa por parte del Instituto. Por su parte, Sheinbaum había pedido desde el inicio esclarecer el caso y mantener contacto con las familias.
La investigación del caso sigue en pie por lo que todavía no existe una conclusión definitiva sobre la causa de cada muerte. El abogado de las familias ha señalado que el proceso ante la FGR continúa bajo la hipótesis de homicidio culposo con posible responsabilidad profesional médica.
Este martes 6 de octubre, además, el IMSS anunció el relevo de su representación en Durango. Roxana Blanca Rivera Leaños dejó la titularidad del órgano de operación administrativa desconcentrada y fue sustituida por el doctor Saúl Nevárez Jiménez, quien asumió el cargo a partir de este día.
El Instituto señaló que entre las prioridades del nuevo titular estarán la atención a las familias y la colaboración con las auditorías e investigaciones en curso.
MEXICALI: DOS BEBÉS FUERON ENTREGADAS A FAMILIAS EQUIVOCADAS
El caso ocurrió en el Hospital de Gineco Pediatría No. 31 del IMSS, en Mexicali, Baja California, donde dos recién nacidas fueron entregadas por error a familias que no les correspondían.
El IMSS confirmó el incidente y ofreció una disculpa a las familias, al tiempo que reconoció su responsabilidad por lo ocurrido. Versiones difundidas sobre el caso señalan que las niñas permanecieron durante aproximadamente un mes con familias distintas a las biológicas y que el intercambio fue descubierto mediante pruebas de ADN.
La titular de la Unidad de Atención a la Derechohabiencia del IMSS, Gabriela Paredes Orozco, acudió a Mexicali para reunirse con las familias y ofreció una disculpa en nombre del Instituto. El IMSS anunció acompañamiento psicológico, médico y jurídico y coordinación con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y el DIF de Baja California.
“A nombre del Instituto Mexicano del Seguro Social, les ofrecí personalmente una disculpa por este grave error”, afirmó Paredes Orozco.
Las familias también solicitaron nuevas pruebas genéticas para confirmar plenamente la identidad de las menores. El Instituto informó que revisaría los procedimientos utilizados para identificar a los recién nacidos durante la atención obstétrica y neonatal y que se realizarían las indagatorias correspondientes para deslindar responsabilidades.
CDMX: UNA FAMILIA TRIQUI RECUPERÓ A SU BEBÉ DESPUÉS DE UNA SEMANA
En la Ciudad de México, una familia de la comunidad triqui denunció que su recién nacida permaneció varios días en el Hospital Pediátrico Peralvillo después de que acudieran a una unidad de salud para aplicarle sus primeras vacunas y realizarle el tamiz neonatal.
La bebé nació el 24 de septiembre en el domicilio de sus padres. Cuatro días después, Laura Ramírez Ramírez y Gabino Santiago López acudieron a un centro de salud, pero al no contar con una constancia de alumbramiento fueron enviados al Hospital Pediátrico Peralvillo. Ahí, según el testimonio de la familia, les informaron que no podían llevarse a la niña.
“Nos retuvieron a la nena desde el día lunes en la noche”, relató Gabino Santiago López. El padre aseguró que durante esos días tuvieron dificultades para obtener información sobre la situación de su hija y que fueron enviados al Ministerio Público para realizar distintos trámites.
Gabino también denunció que recibió un trato que consideró discriminatorio al acudir ante las autoridades para conocer el estado de la investigación. “Somos indígenas y yo creo que no es justo que nos traten de esa manera”, señaló.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó posteriormente que la madre y la recién nacida no contaban con documentación oficial ni una constancia de alumbramiento, por lo que inicialmente no fue posible acreditar de manera inmediata la identidad de la menor ni su filiación materna.
El 30 de septiembre se tomaron muestras genéticas de la madre y de la bebé. Finalmente, hasta el 4 de octubre, un dictamen pericial confirmó la filiación materna. Tras ello, la Procuraduría de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF CDMX reintegró a la bebé con su madre y comenzó a brindar acompañamiento a la familia para realizar su registro.
Tras recuperar a su hija, los padres mantuvieron sus señalamientos sobre el trato recibido. La madre, Laura describió lo que vivió durante los días en que estuvo separada de su hija: “Es como si te quitaran un pedazo de ti y que te lo alejaran”.




