El director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, salió este lunes en defensa de su declaración patrimonial y rechazó las versiones que cuestionan su sueldo, propiedades y bienes, al asegurar que se trata de una campaña de difamación en su contra.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario tomó la palabra para responder a las publicaciones difundidas en medios nacionales sobre su patrimonio.
Romero negó que perciba un salario superior al de Sheinbaum y afirmó: “Mi sueldo se ajusta al tabulador federal y es una mentira absoluta”. De acuerdo con las cifras que presentó, en 2025 tuvo ingresos brutos por 2 millones 261 mil 994 pesos, mientras que los de la Presidenta ascendieron a 2 millones 302 mil 152 pesos.
Uno de los principales cuestionamientos se relacionó con terrenos que posee en Tabasco. El titular del Infonavit explicó que fueron adquiridos hace décadas y sostuvo que las publicaciones presentaron las propiedades como si hubieran sido compradas recientemente.
“Se trata de una campaña perversa lo manejan como si hubiese sido hace un mes cuando tienen años”, apuntó.
Entre los bienes mencionados se encuentra un predio rústico de 49 hectáreas en Cunduacán, adquirido en 1984 por un millón de pesos. Romero señaló que los documentos están expresados en “viejos pesos” y estimó que, al actualizar los valores, el conjunto de los terrenos tendría un valor aproximado de 6.8 millones de pesos, y no los más de 28 millones que, afirmó, se le atribuyeron.
También explicó el origen de una casa en Tlalpan, adquirida hace 25 años mediante un crédito bancario. Rechazó que haya sido comprada de contado y cuestionó que se presentara de esa manera.
“Pero no todos somos iguales y tengo cómo demostrar lo que tengo”, aseveró.
Sobre dos departamentos de 74 metros cuadrados adquiridos en 2018, señaló que fueron comprados durante la preventa, cuando el inmueble aún se encontraba en construcción, y que posteriormente fueron liquidados mediante créditos hipotecarios.
Romero también rechazó las versiones sobre supuestos bienes de lujo que no habría incluido en su declaración. “No tengo auto, nunca, jamás en mi vida he comprado joyas. Yo no provengo de una familia con esas costumbres ni con ese nivel socioeconómico.”
El funcionario sostuvo que ha presentado declaraciones patrimoniales durante años y que su patrimonio prácticamente no ha aumentado. También atribuyó las críticas al rechazo que, según dijo, existe hacia el programa de Bienestar para el hogar y concluyó: “pero no somos iguales”.



