La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que existe una alta probabilidad de sostener una reunión con el rey Felipe VI de España durante la visita que el monarca realizará a México con motivo del Mundial de Futbol 2026.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que la Secretaría de Relaciones Exteriores y las autoridades españolas continúan afinando los detalles del posible encuentro, por lo que en los próximos días podría darse una confirmación oficial.
“Sí, es probable que sí. Todavía está en Relaciones Exteriores con la Cancillería de España, la representación del Estado español. Y ya yo creo que mañana o pasado lo informamos”, declaró.
Al ser cuestionada sobre el lugar donde se llevaría a cabo la reunión, Sheinbaum indicó que sería en la capital del país.
La visita de Felipe VI está prevista en el marco del partido entre las selecciones de España y Uruguay, programado para el próximo 26 de junio en Guadalajara, correspondiente a la fase de grupos de la Copa Mundial 2026.
La posible reunión se da en medio de los esfuerzos por fortalecer y redefinir la relación bilateral entre México y España, luego de diversos desencuentros diplomáticos registrados en años recientes en torno a temas históricos relacionados con la Conquista.
En la carta de invitación enviada al monarca español con motivo del Mundial, Sheinbaum destacó que el torneo representa una oportunidad para reconocer los lazos históricos entre ambas naciones.
La presidenta señaló que el evento deportivo “constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España, forjados por una hermandad histórica y sustentados en el legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva que está repleta de grandes muestras de solidaridad, empatía y una visión humanista entre nuestros pueblos”.
De concretarse, el encuentro entre Sheinbaum y Felipe VI representaría una de las reuniones de más alto nivel entre México y España desde el inicio de la actual administración federal y se produciría después de que el monarca no fuera invitado a la toma de posesión de la presidenta en octubre de 2024.



