Un documento fechado en 1527, considerado parte del patrimonio documental de México y vinculado al periodo de la Conquista, regresó al país tras permanecer desaparecido durante más de tres décadas y ser detectado en Estados Unidos cuando era ofrecido a la venta por una casa de subastas.
El Archivo General de la Nación (AGN) informó que el manuscrito, un libramiento de pago emitido el 20 de febrero de 1527, fue entregado recientemente por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que posteriormente lo devolvió a su resguardo original.
La pieza histórica forma parte de un conjunto de documentos del siglo XVI que contienen firmas de Hernán Cortés y que fueron sustraídos del volumen 362, legajo 203, del fondo documental Hospital de Jesús. Su recuperación se logró después de una investigación que comenzó en 2022, cuando autoridades mexicanas fueron alertadas de que el folio estaba siendo comercializado por la firma estadounidense Paul Fraser Collectibles.

Tras detectar la venta, especialistas del AGN reunieron pruebas documentales, peritajes y registros históricos para demostrar que el manuscrito pertenecía al acervo nacional. Con esa evidencia se presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República y se iniciaron las gestiones diplomáticas para su recuperación.
El proceso avanzó durante los siguientes años hasta que, en 2024, comenzó formalmente el trámite de devolución. Para agosto de 2025, el documento ya se encontraba bajo resguardo de la Embajada de México en Estados Unidos y finalmente fue entregado al AGN el pasado 18 de mayo.
La apertura oficial del manuscrito repatriado se realizó en las instalaciones del Archivo General de la Nación con la participación de representantes de la Embajada de Estados Unidos y de la Consultoría Jurídica de la Cancillería mexicana.
Autoridades destacaron que el caso representa un ejemplo de cooperación entre instituciones mexicanas y estadounidenses para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales y recuperar piezas históricas que forman parte de la memoria documental del país.
La recuperación también permitió reincorporar al acervo nacional un documento elaborado apenas seis años después de la caída de Tenochtitlan, considerado una pieza de alto valor histórico por su antigüedad y por su relación con algunos de los primeros registros administrativos de la Nueva España.
El AGN señaló que mantiene labores de identificación y seguimiento de otros documentos históricos desaparecidos, al tiempo que reiteró que los bienes documentales que forman parte de la historia nacional no pueden ser comercializados y deben permanecer bajo protección del Estado mexicano.



