De las becas universales a la salud en las aulas, la administración federal ha concentrado una parte central de su política social en la infancia, con programas que buscan ampliar cobertura y reducir barreras de acceso.
Este 30 de abril, Día del Niño y de la Niña, encuentra a Claudia Sheinbaum con una agenda social enfocada en la niñez. Desde el inicio de su administración, el gobierno federal ha impulsado una serie de programas que, aunque distintos entre sí, comparten un objetivo: intervenir en las condiciones que rodean la vida escolar de niñas y niños en México.
La estrategia no se limita a un solo frente. Incluye transferencias económicas, atención médica preventiva, cambios en el entorno alimentario, expansión de infraestructura educativa y apoyos indirectos para gastos escolares. Aquí te las contamos:
BECAS: EXPANSIÓN HACIA LA UNIVERSIDAD
El programa más amplio es la Beca Universal de Educación Básica ‘Rita Cetina Gutiérrez’, presentada en 2024. A diferencia de esquemas previos focalizados en población vulnerable, el nuevo modelo plantea cobertura prácticamente total para estudiantes de preescolar, primaria y secundaria.
La implementación ha sido escalonada. En 2025 inició con secundaria, con más de 5.6 millones de beneficiarios, y en 2026 se extendió a primaria. Los apoyos varían por nivel: en secundaria se entregan mil 900 pesos bimestrales por estudiante, con un monto adicional por hijos inscritos en el mismo nivel; en primaria, el apoyo es anual y está orientado a cubrir gastos como útiles y uniformes.
El programa retoma la estructura operativa de las becas Benito Juárez —incluyendo pagos mediante el Banco del Bienestar—, pero amplía su alcance. En términos presupuestales y de cobertura, se convirtió en uno de los pilares sociales del actual gobierno.
SALUD EN LAS ESCUELAS: LENTES Y ATENCIÓN DENTAL
Otro eje es la estrategia ‘Vive saludable, vive feliz’, puesta en marcha en marzo de 2025. El programa lleva brigadas médicas a planteles de educación básica para realizar revisiones de peso, talla, visión y salud bucal.
Los primeros resultados marcaron la escala del problema: 4 de cada 10 estudiantes presentan dificultades visuales y 6 de cada 10 tienen caries. A partir de estos diagnósticos, el programa contempla la entrega de lentes gratuitos —con una meta cercana a 2 millones— y la canalización de casos dentales a servicios de salud.
La estrategia se complementa con el programa de la Secretaría de Educación Pública (SEP) ‘Ver para soñar’, que opera a nivel nacional con la entrega gratuita de lentes a estudiantes de primaria. La meta es distribuir alrededor de 2 millones de pares durante los ciclos escolares 2025 y 2026, dirigidos a niñas y niños que, tras ser evaluados, requieren corrección visual.
El mecanismo combina ambas políticas: primero, las brigadas detectan posibles problemas durante las jornadas de salud escolar; después, los casos son canalizados a una valoración especializada y, si se confirma el diagnóstico, los lentes se entregan sin costo.
Las revisiones se realizan directamente en las escuelas, con apoyo de personal médico y en coordinación con instituciones como el IMSS y sistemas de salud estatales, lo que permite cubrir a millones de estudiantes sin necesidad de que las familias inicien trámites externos.
FOCO EN LA ALIMENTACIÓN Y EL ADIÓS A LA COMIDA CHATARRA
En paralelo, el gobierno federal implementó la prohibición de venta de alimentos ultraprocesados en escuelas de educación básica, una medida que entró en vigor el 29 de marzo de 2025.
La decisión forma parte de la misma estrategia de salud escolar y responde a un contexto de alta prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil. La regulación obliga a cooperativas escolares a retirar productos con altos niveles de azúcar, grasa y sodio, al tiempo que promueve opciones más saludables.
La medida se aplica dentro de los planteles, donde el Estado tiene capacidad regulatoria directa, y se complementa con campañas de educación nutricional y monitoreo de indicadores de salud.
ESTUDIAR CERCA... QUE NO SEA UN PRIVILEGIO
Aunque más enfocado en adolescentes, en Educación media superior, el enfoque ha sido distinto: aumentar la oferta y reducir la distancia entre escuela y domicilio.
El programa de ampliación de cobertura contempla la creación de nuevos planteles, la ampliación de escuelas existentes y la reconversión de secundarias en preparatorias. Para 2025 se reportaron más de 44 mil nuevos espacios, mientras que para 2026 se proyectan 130 nuevas preparatorias y más de 65 mil lugares adicionales.
La política se enfoca en zonas donde la oferta educativa es insuficiente o donde los estudiantes deben trasladarse largos periodos para asistir a clases. La lógica es territorial: ubicar la infraestructura donde existe mayor rezago.
El programa también ha tenido un impacto cultural inesperado. El anuncio de “prepas cerca de casa” derivó en una canción que jóvenes han utilizado como audio en videos virales dentro de sus escuelas, particularmente en plataformas como TikTok.
APOYO DIRECTO PARA UNIFORMES Y ÚTILES
El tema de los uniformes escolares tomó lugar dentro de la política social del gobierno de Claudia Sheinbaum a partir de 2026, cuando se formalizó un apoyo económico dirigido a estudiantes de primaria pública.
El anuncio se realizó el 3 de abril de 2026. Ahí, la presidenta confirmó que:
“En 2026 todas las y los estudiantes de primaria pública recibirán en agosto un apoyo para útiles y uniformes escolares”.
A diferencia de otros programas que operan mediante becas periódicas, este apoyo está diseñado específicamente para el inicio del ciclo escolar. El esquema contempla la entrega de 2 mil 500 pesos por estudiante, recurso que las familias podrán destinar, desde agosto de este año, a la compra de uniformes y materiales.
El mecanismo mantiene la lógica de transferencias directas utilizada en otros programas sociales, por lo que la entrega se realizará sin intermediarios y de forma generalizada, sin criterios de ingreso.
En conjunto, las políticas dirigidas a la infancia durante la actual administración combinan transferencias económicas, intervenciones en salud y cambios en el entorno escolar. Aunque operan en frentes distintos, están articuladas bajo una misma lógica: ampliar cobertura y reducir barreras de acceso desde la niñez.




