La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que su gobierno tenga control o haya adquirido a empresas encuestadoras, luego de que en días recientes se difundieran mediciones que reflejan un incremento en su nivel de aprobación y que fueron cuestionadas por la oposición y algunos de sus críticos.
Durante su conferencia, la mandataria desestimó las acusaciones al señalar que no tendría sentido financiero ni operativo una estrategia de ese tipo. “Imagínense lo que gastaría el Gobierno si tuviera compradas todas las empresas de encuestas”, expresó.
Sheinbaum indicó que, independientemente del medio o la casa encuestadora, los resultados muestran tendencias similares. “no importa el medio, de todas formas hay encuestas, algunos nos dan 70, 69, otros 72, otros 78”, dijo, al tiempo que sostuvo que existe un respaldo mayoritario hacia su administración.
En ese sentido, afirmó que “la realidad es que hay una aprobación del Gobierno de México por parte del pueblo” y subrayó que, aunque existen sectores que no coinciden con su proyecto, esto forma parte de la vida democrática. “Hay algunos que no están de acuerdo con nosotros y qué bueno porque eso es la democracia”, agregó.
La presidenta insistió en que el respaldo ciudadano se mantiene sólido y aseguró que “la mayoría de los y las mexicanos están contentos con el Gobierno de México”, además de reiterar que su administración no traicionará ese apoyo.
Por otra parte, también negó versiones sobre una supuesta ruptura al interior de su equipo de comunicación, las cuales —dijo— incluso le resultaron motivo de risa, al considerarlas infundadas.



