Autoridades estatales anunciaron este viernes 23 de octubre la salida temporal del director de El Castillo, una cárcel de Sinaloa, donde se registraron a inicios de mes dos incidentes violentos en los que murieron 11 reclusos y un niño de un año que estaba de visita en el penal.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Sinuhé Téllez López, dijo a la prensa que fue separado temporalmente de su cargo el director el Centro Penitenciario de El Castillo de Mazatlán, Enrique Mora García.
Téllez indicó que la medida se tomó para permitir el desarrollo de las investigaciones sobre los hechos violentos ocurridos en el penal de Mazatlán, que tiene una población de mil 800 internos.
El anuncio de la salida del director se da un día después de que se difundió en las redes sociales un video en el que se ve a varios hombres heridos en el suelo y en camillas, presuntamente reclusos de la cárcel de Mazatlán, mientras son custodiados por funcionarios policiales y militares fuertemente armados. Las autoridades estatales no confirmaron la veracidad del video.
El pasado 8 de octubre se registró un enfrentamiento armado dentro del penal de El Castillo durante la hora de la visita de los familiares de los internos. En el incidente murieron nueve presos y un niño de un año que estaba de visita en el lugar, y otros 16 reclusos resultaron heridos.
Al día siguiente de ese evento ocurrió otro choque armado en la misma cárcel que dejó dos presos muertos.
Téllez López informó que durante una revisión se encontraron en la cárcel de Mazatlán dos pistolas. Agregó que la autoridad judicial se encargaría de determinar cómo ingresaron las armas y si algún funcionario del penal estaba involucrado.
Cuatro días después de esos hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que su gobierno construirá nuevos penales en seis estados, entre ellos Sinaloa, para hacer frente al hacinamiento que se ha agravado en los últimos años con la detención de 70 mil personas.
“No podemos permitir la sobrepoblación”, afirmó Sheinbaum en su conferencia al reconocer que los 70 mil nuevos detenidos, que fueron apresados durante los primeros dos años de su sexenio, han complicado los problemas de violencia y hacinamiento en las 278 cárceles mexicanas. Para febrero pasado México tenía una población penal de 261 mil 388 personas



