La nueva marcha de ciudadanos que exigen agua limpia en la Zona Metropolitana de Guadalajara frenó su avance ante la infiltración de supuestos grupos de choque.
Los manifestantes que se reunieron en las calles del centro de la ciudad para exigir a autoridades locales y estatales la resolución a la crisis de agua, indicaron que su movilización es pacífica.
Sin embargo, condenaron la irrupción de encapuchados que fueron sorprendidos vandalizando negocios y lanzando petardos en contra de algunos de los asistentes, así como agresiones en contra de periodistas que cubren la manifestación.
Ante la situación de violencia, los organizadores indicaron que se frenó el avance del contingente que ya se encontraba frente al Palacio de Gobierno, al rechazar cualquier acto que altere el curso de las exigencias a la administración del gobernador emecista Pablo Lemus.
Los participantes se desmarcaron de las acciones de violencia y acusaron que la intención es generar una crisis que promueva detenciones arbitrarias como las que ocurrieron el pasado domingo 11 de octubre.



