Dos sistemas tropicales mantienen bajo vigilancia a las autoridades meteorológicas en el Pacífico mexicano: Isaías ya se intensificó a Huracán Categoría 2, mientras que Simon permanece como tormenta tropical, aunque se prevé que alcance fuerza de huracán en las próximas horas.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Conagua, a las 12:00 horas de este jueves el centro del huracán Isaías se ubicó aproximadamente a 300 kilómetros al norte de Progreso, Yucatán, y a 465 kilómetros al norte de Campeche. El sistema presenta vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora, rachas de hasta 165 kilómetros por hora y desplazamiento hacia el este-noreste a 17 kilómetros por hora.
Isaías provocará lluvias muy fuertes en Campeche, Yucatán, Veracruz, Tabasco y Quintana Roo, además de vientos y oleaje elevado en zonas costeras. Las precipitaciones podrían generar deslaves, inundaciones y aumento en los niveles de ríos y arroyos, por lo que las autoridades llamaron a mantenerse atentos a las indicaciones de Protección Civil.
Mientras tanto, Simon se encuentra frente a las costas del occidente mexicano y se dirige hacia una mayor intensificación. El SMN informó que a las 12:00 horas se localizaba aproximadamente a 395 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima, con vientos máximos sostenidos de 100 kilómetros por hora, rachas de 120 kilómetros por hora y desplazamiento hacia el oeste a 7 kilómetros por hora.
El pronóstico del organismo mexicano apunta a que Simon se intensifique rápidamente a Huracán mayor, mientras continúa aproximándose a las costas del Pacífico. Para el viernes se esperan lluvias torrenciales en Guerrero y Michoacán, así como lluvias intensas en Oaxaca, Jalisco y Colima.
La advertencia coincide con información del U.S. Department of State, Bureau of Consular Affairs, que señaló que Simon podría convertirse en huracán durante las primeras horas del viernes 9 de octubre y alcanzar la categoría de huracán mayor el sábado 10.
Estados Unidos también reportó una alerta de huracán para la zona costera comprendida entre Manzanillo y Punta Mita, mientras que las autoridades estadounidenses advirtieron sobre posibles inundaciones y deslaves que podrían representar un riesgo para la población, particularmente en zonas de terreno accidentado.
Además de las lluvias, se prevén condiciones peligrosas en el mar, con corrientes de resaca y oleaje que podrían representar un riesgo para quienes ingresen al agua o permanezcan en las playas.
Ante la evolución de ambos sistemas, las autoridades recomiendan mantenerse al tanto de los avisos oficiales, atender las indicaciones locales y extremar precauciones en zonas susceptibles a inundaciones, deslaves y afectaciones en carreteras.



