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‘Polo’ golpeó y ‘Rachel’ ya es Huracán: ¿qué le espera a México en esta temporada de ciclones?

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Temporada.Mientras el Pacífico ha mostrado una actividad importante, el Atlántico presenta un comportamiento muy diferente
(fotoarte: Nación321 | Conagua)

La temporada de ciclones tropicales todavía no termina y México ya enfrenta el paso de dos sistemas consecutivos: después de que el Huracán ‘Polo’ tocara tierra en Baja California Sur y posteriormente llegara a Sonora, ‘Rachel’ se fortaleció este miércoles a Huracán Categoría 1, frente a las costas del Pacífico mexicano.

Pero la pregunta ahora es ¿qué sigue’. La respuesta está en el pronóstico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua): para el Pacífico oriental se contemplaron entre 18 y 21 ciclones tropicales durante 2026, con todo y nombres tentativos y, de acuerdo con la actualización mostrada por el organismo, ya se han registrado 17.

Eso significa que todavía podría formarse entre uno y hasta cuatro sistemas más antes de que concluya la temporada 2026, por lo que México sigue en ‘riesgo’.


Eso no significa que todos los fenómenos previstos vayan a convertirse en ciclones ni, mucho menos, que todos vayan a tocar territorio mexicano.

Después de ‘Rachel’, los nombres de posible ciclones que aparecen en la lista de la temporada son ‘Simon’, ‘Trudy’, ‘Vance’, ‘Winnie’, ‘Xavier’, ‘Yolanda’ y ‘Zeke’.

La lista es una secuencia previamente establecida para identificar a los sistemas que lleguen a formarse; no es una predicción de cuáles impactarán México.


POLO DEJÓ EL PACÍFICO MEXICANO BAJO SUS EFECTOS

El caso más reciente fue el de ‘Polo’, que llegó a convertirse en Huracán Categoría 5 durante su trayectoria por el Pacífico antes de debilitarse conforme se acercó a la península de Baja California.

Durante la madrugada del 29 de septiembre tocó tierra como Categoría 2 en las inmediaciones de Las Barrancas, municipio de Comondú, Baja California Sur.

Después cruzó hacia el noroeste del país y volvió a tocar tierra en las inmediaciones de Guaymas, Sonora, ya como Huracán Categoría 1, para posteriormente continuar debilitándose. La circulación del sistema dejó lluvias, vientos y riesgo de inundaciones en distintas zonas del noroeste.

El episodio muestra además algo que los especialistas de la UNAM han advertido desde el inicio de la temporada: la actividad ciclónica no depende únicamente de cuántos sistemas se formen, sino de dónde se desarrollen, qué trayectoria sigan y qué tan rápido se intensifiquen.

APENAS SE FUE ‘POLO’, ‘RACHEL’ SE FORTALECIÓ

Mientras ‘Polo’ avanzaba hacia el noroeste, ‘Rachel’ se encontraba frente a las costas del Pacífico mexicano. El sistema se formó el 27 de septiembre como Tormenta Tropical y el miércoles 30 se convirtió en Huracán Categoría 1.

A las 06:00 horas del miércoles, el centro de ‘Rachel’ se ubicó a unos 350 kilómetros al suroeste de Cabo Corrientes, Jalisco, con vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora y rachas de hasta 170 kilómetros por hora.

Su circulación mantiene el pronóstico de lluvias intensas en Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero, además de lluvias muy fuertes en Nayarit.

El pronóstico indica que ‘Rachel’ seguirá fortaleciéndose y podría alcanzar la Categoría 3 este jueves 1 de octubre. A diferencia de ‘Polo’, los pronósticos actuales apuntan a que se mantendrá frente al litoral y posteriormente se alejará de territorio mexicano, aunque sus bandas nubosas continuarán generando efectos en estados del Pacífico.

¿POR QUÉ EL PACÍFICO HA ESTADO TAN ACTIVO?

La actividad de este año no es una sorpresa. Desde mayo, especialistas del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM explicaron que el Pacífico oriental tendría condiciones más favorables para la formación de ciclones, con un pronóstico de entre 18 y 21 sistemas.

La investigadora Christian Domínguez Sarmiento y el especialista Jorge Zavala Hidalgo señalaron que la presencia de ‘El Niño’ puede favorecer una mayor actividad en esta cuenca y condiciones para huracanes de mayor intensidad.

A inicios de septiembre, Domínguez Sarmiento explicó a UNAM Global que la formación de un Huracán requiere la combinación de varios factores: suficiente calor en el océano, humedad atmosférica, poca cizalladura vertical del viento y otras condiciones que permitan que las tormentas se organicen y fortalezcan. Por eso, un mar caliente por sí solo no determina que vaya a formarse un Huracán.

Y mientras el Pacífico ha mostrado una actividad importante, el Atlántico presenta un comportamiento muy diferente. UNAM Global reportó el 28 de septiembre que, pese a encontrarse en el periodo de mayor actividad climatológica, todavía no se había formado ningún huracán en esa cuenca durante 2026.

La explicación está relacionada, entre otros factores, con condiciones atmosféricas asociadas con ‘El Niño’ y la ‘Oscilación Cuasi-Bienal’, que han dificultado la organización de los sistemas.

¿FALTAN MÁS HURACANES?

Que el pronóstico contemple entre 18 y 21 ciclones en el Pacífico no quiere decir que México vaya a recibir entre 18 y 21 huracanes.

Un ciclón puede quedarse sobre el océano, cambiar de trayectoria, debilitarse antes de acercarse a tierra o provocar lluvias y oleaje sin tocar territorio nacional.

De hecho, los especialistas de la UNAM han señalado que el riesgo también depende de la trayectoria, tamaño, velocidad de desplazamiento e intensidad del sistema. Las lluvias pueden generar inundaciones y deslaves incluso cuando un ciclón no alcanza categoría de Huracán.

Por ahora, la cuenta de Conagua marca 17 ciclones formados de los 18 a 21 previstos. Después de ‘Rachel’, quedan siete nombres en la lista, pero el escenario estadístico apunta a que solo una parte de ellos podría llegar a utilizarse. Y todavía queda hasta el 30 de noviembre para que termine oficialmente la temporada.

Así que, después de ‘Polo’ y con ‘Rachel’ fortaleciéndose frente a las costas mexicanas, la temporada 2026 todavía tiene margen para sumar nuevos sistemas.

La incógnita no es solo cuántos faltan, sino cuál de ellos podría acercarse a México y qué condiciones encontrará en el océano y la atmósfera cuando lo haga.

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