Miles de habitantes de Culiacán salieron este domingo a las calles vestidos de blanco para participar en la Marcha por la Paz, con la que exigieron un alto a la violencia y recuperar la tranquilidad en la capital sinaloense.
La movilización comenzó después de una misa celebrada sobre la avenida Álvaro Obregón y avanzó hacia La Lomita. Ciudadanos de distintas edades, familiares de víctimas, empresarios, comerciantes, ganaderos, agricultores, médicos y políticos se sumaron al recorrido con globos, carteles y fotografías de personas asesinadas o desaparecidas.
Durante la marcha también se escucharon consignas de ánimo a la ciudad por toda la violencia que ha sufrido.
La movilización ocurrió a dos años del inicio de la pugna interna del Cártel de Sinaloa, periodo en el que la violencia ha impactado la vida cotidiana, la actividad económica y la movilidad de los habitantes del estado.
Entre los asistentes estuvieron familiares de víctimas recientes.
Antes de iniciar el recorrido, Martha Reyes, presidenta de Coparmex, señaló que la movilización no estaba dirigida contra una persona o grupo, sino que buscaba defender la vida y mantener presentes a las víctimas.
La marcha concluyó con un reclamo común entre los participantes: paz, justicia y la posibilidad de volver a caminar por las calles de Culiacán sin miedo.



