Liliana Elizabeth ‘AG’, de 23 años, apodada ‘La China’, fue imputada por el delito de trata de personas en su modalidad de trabajos forzados, y eventualmente será vinculada a proceso esta semana. Se le investiga por el enganchamiento de jóvenes originarios de Jalisco con falsas ofertas de trabajo.
Personal ministerial de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) cateó su domicilio en ejecución de una orden judicial, y se le aseguraron cartuchos de armas de fuego, libretas con anotaciones relacionadas a personajes de la delincuencia organizada y sus acciones; además de solicitudes de empleo junto con copias de credenciales de elector de personas originarias de Jalisco, y se integró un expediente con investigaciones que apuntan a una red de reclutamiento forzado interestatal.
La joven fue asegurada durante la madrugada del 22 de agosto en las comunidades de El Durazno y Duraznillo, pertenecientes al municipio de Jerez, junto a otras siete personas, presuntamente privadas de su libertad, entre quienes destacan Cassandra Isabel ‘MG’, su hija de mes y medio de nacida, y Flavio César ‘MG’, con quienes viajaba en un vehículo el pasado 19 de agosto, cuando se les reportó desaparecidos; salieron de Tlaltenango con destino al Registro Civil de Guadalupe.
Su ausencia se atribuyó a confrontaciones violentas con grupos delictivos antagónicos en la zona donde presuntamente circulaban. Incluso se difundió un video de sujetos armados ataviados con equipo táctico, quienes se reconocieron como miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación, (CJNG), y responsabilizaban a una célula delictiva rival.
Tras el operativo, la Fiscalía realizó un análisis cibernético y encontró cuentas en redes sociales vinculadas con ella, con múltiples referencias que sugerían su presunta pertenencia a un grupo delictivo.
En una fotografía hasta aparece portando un radio troncalizado, y los posteos se advertían visos de facilitación delictiva y reclutamiento de personas para sumar miembros al CJNG, por lo que se solicitó una orden judicial para intervenir en su domicilio.
Los investigadores cuestionaron a los otros jóvenes que estaban cautivos, quienes contaban con fichas de búsqueda, y reconocieron a ‘La China’, cómo quien los enganchó para trabajar, y quien los obligó mediante amenazas, para que realizaran actividades como monitoreadores, informantes, y distribución de droga, y reclutamiento de más jóvenes.
Autoridades preocupadas por el reclutamiento forzado
Posteriormente, el gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, reconoció como una amenaza al fenómeno del reclutamiento por parte de los grupos delictivos, se refirió a su operación como franquicias en el país y en el extranjero, “no es un asunto privativo del estado, eso hay que dejarlo claro, porque ahora las organizaciones criminales no solamente son locales, regionales o nacionales, sino también trasnacionales”.
El mandatario aludió al caso de Liliana Elizabeth, “víctimas a victimarias, que es un jueguito que hacen muchos criminales, ahora, en la maldad y la perversidad, y en la búsqueda de impunidad, son jóvenes, como lo sucedido con estos jóvenes de Jalisco, de 15 y 17 años”.
Expuso que los adolescentes de Jalisco, rescatados la semana pasada, fueron reclutados para trabajar en Sinaloa, uno de ellos fue herido de bala en una mano, y previamente los tuvieron en Zacatecas, cerca de Florencia de Benito Juárez, “no solamente habían sido secuestrados, sino que ya los traían trabajando en actividades delincuenciales”.
El reclutamiento forzado en Jalisco
El reclutamiento forzado en Jalisco es definido en expedientes judiciales como un mecanismo de coacción sistémica y lógicas de mercado criminal, operado por los grupos delictivos, y tiene como blanco a adolescentes y jóvenes de entre 14 y 19 años de edad.
Quienes ejercen ese reclutamiento utilizan perfiles falsos en plataformas como TikTok y Facebook para promover ofertas de empleo engañosas con sueldos atractivos y tareas sencillas.
También se ha detectado que citan a sus víctimas en plazas comerciales, teniendo como señuelos a mujeres jóvenes, en muchos casos también coaccionadas bajo amenazas, para que aborden a los muchachos con conversaciones casuales.
Se ha detectado también que, luego que se tiene a los jóvenes enganchados, los delincuentes usan vehículos de plataformas digitales para moverlos, y les despojan de sus aparatos celulares para que se pierda su rastro; suelen ser trasladados a casas de seguridad, o ranchos de adiestramiento delictivo detectados en Zacatecas, Michoacán Sinaloa, o Nayarit.
En lo que va de 2026, la Fiscalía de Jalisco ha abierto 129 casos por la desaparición de adolescentes, y ha localizado con vida a más de 71 muchachos, según las estadísticas oficiales, falta localizar a alrededor de 50 jóvenes, de acuerdo a información de la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas en Jalisco.
Al momento se mantienen encendidos focos de alerta en la entidad, y se han emprendido campañas de difusión para alertar sobre el reclutamiento entre pares, es decir: ejercido por adolescentes o adultos muy jóvenes que generan confianza y empatía con las víctimas.



