Lo que fue presentado como una de las principales inversiones privadas no petroleras del sureste mexicano terminó en quiebra. La empresa forestal Proteak, cuya planta Tecnotabla fue inaugurada en Huimanguillo por el entonces presidente Enrique Peña Nieto, cerró sus operaciones tras una sentencia judicial federal de declaración de quiebra.
La planta de tableros de fibra de densidad media (MDF) fue inaugurada en septiembre de 2016, durante el gobierno estatal de Arturo Núñez Jiménez, con una inversión anunciada de 200 millones de dólares y la promesa de generar más de mil 500 empleos directos e indirectos.
Casi una década después, el proyecto llegó a su fin. El secretario general de la Federación de Trabajadores y Obreros de Tabasco (FTOT), Edgar Azcuaga Cabrera, confirmó el cierre de la planta y explicó que alrededor de 90 trabajadores resultaron afectados.
“Como 90 trabajadores. Pero sin embargo se les va a indemnizar sus tres meses de salario y su parte proporcional de la prima de antigüedad”, señaló.
El dirigente sindical precisó que el cierre ocurrió por una orden judicial federal, luego de que la empresa se declarara en quiebra.
“Ya cerró la planta, efectivamente. Por una orden judicial federal”, afirmó.
Cuando fue inaugurada, Tecnotabla fue presentada como una apuesta para diversificar la economía de Tabasco y reducir la dependencia de la actividad petrolera.Durante aquel acto, Peña Nieto destacó precisamente la necesidad de impulsar nuevas actividades económicas en la entidad.
“Para impulsar otras actividades económicas y que Tabasco no solo dependa del petróleo y que encuentre otras opciones de desarrollo económico y de oportunidad para los tabasqueños”, expresó entonces.
El proyecto contemplaba una producción anual de seis millones de tableros, de los cuales aproximadamente 70 por ciento serían destinados al mercado nacional y el 30 por ciento a Estados Unidos.
La inversión fue considerada en su momento como la principal de capital privado no petrolero en el sureste del país.
Arturo Núñez, por su parte, sostuvo que Tabasco debía aprender a diversificar su economía pese a mantener una importante actividad petrolera.
En ese momento, también destacó el crecimiento de las plantaciones forestales comerciales y de la producción de palma de aceite.
El cierre de Proteak Uno y de su filial Pro MDF ocurrió después que la empresa atravesó un proceso de concurso mercantil que concluyó con una sentencia de declaración de quiebra emitida en marzo de 2026 por el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles.
El procedimiento estuvo relacionado con una situación financiera que se volvió insostenible, problemas en el modelo de negocio y dificultades para cumplir con obligaciones administrativas y de pago acumuladas durante los años de operación.
Proteak había iniciado operaciones en 2001 y desde 2010 cotizaba en la Bolsa Mexicana de Valores. Su actividad estaba enfocada principalmente en plantaciones comerciales de árboles tropicales, particularmente teca y eucalipto, así como en la transformación y comercialización de productos de madera.
De acuerdo con datos oficiales difundidos años atrás, la empresa llegó a contar con 16 mil 691 hectáreas de plantaciones forestales comerciales en México.
De esa superficie, 12 mil 205 hectáreas se encontraban en Tabasco, además de extensiones en Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Nayarit y Jalisco.



