La FiscalÍa General de Justicia de Tamaulipas investiga el caso de una niña de 11 años de edad que presenta un embarazo de cinco meses en Matamoros, luego de que se reportara que la gestación podría ser consecuencia de un hecho de violencia sexual.
De acuerdo con información proporcionada por el Sistema DIF de Matamoros, las autoridades tuvieron conocimiento del caso después de recibir un reporte anónimo al 911.
Cuando personal de la institución acudió al domicilio de la menor, ella ya había sido trasladada al Hospital General de Zona No. 13 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El procurador del DIF Matamoros, Hugo Gutiérrez, explicó que la madre de la niña acudió ante la Fiscalía para presentar una denuncia, por lo que se abrió una carpeta de investigación.
“La Fiscalía ya tiene una carpeta y son ellos quienes llevarán la investigación en este caso”, señaló el funcionario.
FISCALÍA INVESTIGA EL ENTORNO DE LA MENOR
Las autoridades ministeriales analizan el entorno cercano de la niña y las personas que tenían contacto con ella, con el objetivo de esclarecer cómo ocurrió el embarazo y determinar si existe responsabilidad penal.
Gutiérrez señaló que, por las características del caso, se investiga si el posible agresor pertenece al círculo cercano de la menor.
“A simple vista se considera que pudiera ser una persona cercana a su casa, a la familia, pero eso lo determinará la investigación”, explicó.
Hasta ahora se ha mencionado al padrastro y a un tío de la menor entre las personas que son consideradas dentro de las líneas de investigación.
El padrastro ya acudió ante la Fiscalía para rendir su declaración. No obstante, hasta el momento no se ha informado públicamente de personas detenidas o imputadas, por lo que cualquier responsabilidad deberá ser determinada por la autoridad ministerial conforme avance la investigación.
Por su parte el IMSS informó que la menor recibió atención médica especializada desde su ingreso al Hospital General de Zona No. 13 de Matamoros.
Tras la valoración clínica, el personal médico activó los protocolos institucionales correspondientes y notificó de manera inmediata a las autoridades competentes, incluida la Unidad Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes.
El instituto indicó que mantiene colaboración con las autoridades encargadas de la investigación y que se preserva la confidencialidad de la información relacionada con la menor.
Actualmente, la niña permanece bajo vigilancia médica y las autoridades también analizan las medidas de protección que deberá recibir una vez que concluya su atención hospitalaria.




