El Estado de México decretó que a partir de este 18 de junio, los animales de carga y tiro como caballos, burros, mulas y bueyes tendrán derecho a un día de descanso semanal, jornadas reguladas, alimentación periódica y hasta una especie de jubilación cuando la edad o las condiciones de salud ya no les permitan seguir trabajando.
Las nuevas disposiciones forman parte de la Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal del Estado de México, así como de diversas reformas al Código Civil, Código Penal y la Ley de Justicia Cívica, con las que las autoridades buscan fortalecer la protección de los llamados seres sintientes y sancionar con mayor severidad el maltrato animal.
Con la entrada en vigor de la norma, las personas responsables de animales de trabajo deberán garantizar que sus jornadas se desarrollen dentro de límites razonables, proporcionarles alimento al menos cada ocho horas y acceso a agua cada dos horas, además de ofrecerles periodos de reposo y condiciones que eviten el estrés, el dolor o el sufrimiento.
La legislación también establece que estos animales podrán retirarse definitivamente de sus labores cuando su condición física ya no sea compatible con el trabajo.
La medida busca poner fin a prácticas que durante años permitieron que animales envejecidos o enfermos continuaran siendo utilizados para actividades de carga o transporte.
LAS LAYES APLICAN A LA FAMILIA MULTIESPECIE
La nueva legislación incorpora por primera vez en el marco jurídico mexiquense el concepto de “familia multiespecie”, mediante el cual los animales de compañía son reconocidos como integrantes del núcleo familiar debido al vínculo de protección y convivencia.
Este reconocimiento tendrá implicaciones incluso en casos de divorcio o separación. Cuando una pareja termine su relación, deberá definirse quién quedará a cargo del animal de compañía considerando factores como las condiciones económicas, el tiempo disponible para su cuidado, el historial de atención brindada, así como el entorno en el que vivirá.
Si las partes no logran llegar a un acuerdo, un juez podrá determinar quién conservará el resguardo del animal.
LA CURP ANIMAL Y LAS SANCIONES ENDURECIDAS
Otro de los cambios relevantes es la creación de un Registro Único de Animales de Compañía y una Clave Única de Registro obligatoria y gratuita, con la que las autoridades pretenden conocer cuántos animales domésticos existen realmente en la entidad.
La reforma también endurece las sanciones contra quienes incurran en actos de crueldad o maltrato. Dependiendo de la gravedad de la conducta, las multas podrán alcanzar los 35 mil pesos y las penas de prisión hasta nueve años.
Las modificaciones surgieron a partir de 17 iniciativas impulsadas por legisladores de distintas fuerzas políticas y por la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, con el objetivo de colocar a la entidad a la vanguardia en materia de protección animal.
Ahora corresponderá al Poder Ejecutivo emitir las disposiciones administrativas necesarias para la aplicación de la ley durante los próximos 180 días hábiles, mientras que municipios y organismos autónomos deberán adecuar sus reglamentos para hacer efectivas las nuevas obligaciones y derechos reconocidos a los animales en territorio mexiquense.




