PUEBLA, Pue.- Tras 59 años de operación, la planta de Stanley Black & Decker en Puebla cerró sus puertas, impactando a 600 trabajadores, quienes fueron sorprendidos con la noticia aunque fueron liquidados conforme a derecho.
Los empleados revelaron que el día miércoles 3 de junio la empresa les dio salida temprano, lo cual provocó extrañeza, sin embargo acudieron a laborar el día de hoy a la fábrica ubicada sobre la lateral de la autopista México-Puebla, a la altura de la prolongación de la 27 Norte, y fue cuando se encontraron con la planta vacía y lonas en donde se les informaba que la empresa cerraba y cómo sería el esquema de liquidación.
Los empleados, muchos de los cuales pidieron que no se dieran sus nombres o se mostraran sus rostros, expresaron que la firma está liquidándolos conforme a derecho, sin embargo, no hubo previo aviso del cierre de la planta, pues sólo se había hablado de posibles paros técnicos por problemas financieros de la empresa.
Una de las entrevistadas indicó “somos jefas de familia y se nos viene una situación muy dura (...) a buscarle como jefas de familia porque la mayoría somos mujeres, nos tomó por sorpresa, se venían escuchando muchos rumores de paro, anoche nos dijeron que saliéramos a las 8 de la noche y nos citaron hoy a las 7 de la mañana y fue cuando nos dijeron del cierre”.
Otro de los trabajadores despedidos dijo tener 20 años laborando en la empresa y con más de 50 años de edad le toca ahora buscar empleo “a buscar jale... están liquidando bien”.
Según el Consejo Nacional de Organismos Empresariales, el movimiento de la firma obedece a un entorno de competencia global que afectó la competitividad y viabilidad de la compañía.
La empresa no ha emitido una comunicación oficial al respecto, no obstante, desde julio de 2022 la Dirección General de la compañía informó sobre un reajuste en su red de manufacturación y distribución global.



