Un camión con donaciones para niñas víctimas de violencia extrema, valuado en poco más de 2 millones de pesos, desapareció luego de ser entregado en Acapulco, situación que fue denunciada por la activista Saskia Niño de Rivera.
En un video en sus redes sociales, la activista aseguró que dichos apoyos consistían en almohadas, colchones y artículos de primera necesidad dirigidos a niñas que, tras el paso del Huracán ‘Otis’, resintieron con mayor gravedad una disminución significativa de su calidad de vida.
Dijo que, después de dos años y medio de trabajo, así como de tocar puertas y pedir ayuda, prácticamente en este momento deberían estar entregando una casa para niñas que han vivido en entornos de violencia extrema, incluyendo violencia sexual y trata de personas.
Saskia Niño de Rivera aseguró que el camión, con poco más de 2 millones de pesos en apoyos desapareció.
Denunció que la directora del DIF Acapulco, María del Rosario Moreno de la Cruz, les dijo que: “ella no puede garantizar que las cosas no vuelvan a desaparecer, que no puede garantizar que no se roben una almohada, una cobija, un cepillo de dientes”.
Reprochó que ni siquiera pudo estar presente el día de hoy, pese a que se había comprometido a dar la cara, y lamentó que la funcionaria tenía mejores cosas por hacer que recibir la que podría ser la casa más grande que tiene Acapulco para atender a niñas víctimas de violencia.
Saskia Niño de Rivera cuestionó que, si no son capaces de cuidar una almohada, una cobija o una sábana, cómo pueden estar a cargo de niñas víctimas de trata cuya vida está en riesgo. Aseguró que esto no es un error, sino que es corrupción, impunidad y abandono institucional absoluto.
Finalmente, precisó que esta denuncia no es en contra de las trabajadoras del DIF, que hacen lo que pueden con lo poco que tienen, y que esto sí es es contra quienes “están arriba”, que tienen capacidad de tomar decisiones y que permiten que este tipo de cosas pase.




