Una perrita llamada Beni fue encontrada envenenada por su familia, la madrugada del pasado viernes 3 de abril, en medio de las celebraciones de Semana Santa, en Huajuapan de León, Oaxaca.
La peludita ayudaba a limpiar lechuguilla y a sacar lirios acuáticos de la presa de San Francisco Yosocuta por lo que se convirtió en un símbolo en la lucha ambiental en la Mixteca.
La noticia de su muerte tras ser envenenada de forma intencional, se confirmó este domingo 5 de abril, lo que provocó una ola de rabia e indignación en la comunidad y entre los internautas en redes sociales.
La profesión de Beni, se deriva de su agradecimiento hacia sus dueños. Ella fue rescatada cuando apenas era una cachorrita huérfana por Alfonso y Graciela. La perrita desarrolló dicha la habilidad al ver a los vecinos realizar tequio (trabajo comunitario) al limpiar la presa.
Nadie le enseñó, ella usaba su hocico para arrastrar la lechuguilla hacia la orilla, colaborando con la limpieza y permitiendo que los humanos la subieran a los camiones.
En entrevista con sus propietarios informaron que desde el viernes, Beni no llegó a casa y la preocupación subió cuando el sábado tampoco llegaba. Cabe recalcar que la perrita acompañaba a su familia a todos lados.
Sin embargo, la mañana del domingo confirmaron que la encontraron sin signos vitales y con rasgos claros de haber ingerido veneno. Los dueños la sepultaron y, aunque inicialmente dijeron que no emprenderían acción legal, finalmente sí presentaron una denuncia.
Ante esto, el gobierno municipal informó que acompañará a la familia de Beni para interponer la denuncia formal ante la Fiscalía del Estado, por el delito de crueldad animal y que buscarán que el responsable no quede sin castigo.
Hace unos meses Beni se había convertido en madre y ahora quedan huérfanos sus cachorritos Duvalin, Negrito y Lobito, quienes habían quedado en adopción por personas de la misma comunidad y que se dedican a la ganadería.
Los habitantes de Huajuapan han apoyado a la familia de Beni y exigen que su muerte sirva como ejemplo para endurecer las leyes contra el maltrato animal.
Mientras tanto el tequio sigue adelante, para terminar con la limpieza de la presa recordando como Beni ayudaba con sus cuatro patas a limpiar la lechuguilla de la zona.




