Oaxaca, 13 de agosto.- Entre nervios, expectativa y rostros de concentración transcurrió este jueves 13 de agosto la jornada de aplicación del Examen de Control presencial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Oaxaca, donde cientos de aspirantes acudieron al Hotel San Felipe Misión para presentar una evaluación extraordinaria.
Desde antes de las 9:00 horas, las inmediaciones del inmueble comenzaron a registrar movimiento. Jóvenes con sus documentos en mano llegaron con anticipación para verificar sus datos, ubicar el acceso correspondiente y atender las indicaciones del personal encargado de coordinar la aplicación.
Para algunos, la espera estuvo acompañada de conversaciones entre compañeros; otros prefirieron mantenerse en silencio, revisar por última vez sus apuntes o concentrarse antes de ingresar al recinto. El ambiente reflejaba la importancia que representa para cada aspirante la posibilidad de obtener un lugar en la máxima casa de estudios del país.
La primera cita estaba programada para las 9:00 horas. Poco a poco, los participantes fueron ingresando conforme a las instrucciones establecidas, mientras el personal verificaba que cumplieran con los requisitos para acceder a la evaluación.
La jornada se desarrolló bajo un esquema diferente al examen realizado anteriormente a distancia. En esta ocasión, las y los concursantes tuvieron que trasladarse hasta una sede física para responder de manera digital las 120 preguntas contempladas en la prueba.
Dentro del inmueble predominó el silencio y la concentración. Frente a los equipos destinados para la evaluación, los jóvenes comenzaron a responder los reactivos con el tiempo como uno de los principales factores a considerar, pues cada persona contó con un máximo de tres horas para completar el ejercicio.
Afuera, familiares y acompañantes permanecieron atentos mientras sus hijos, hermanos o conocidos realizaban la prueba. Algunos aprovecharon el tiempo para caminar por los alrededores, conversar entre ellos o simplemente esperar noticias sobre el momento en que terminaría la evaluación.
JÓVENES LLEGAN CON DOCUMENTOS EN MANO Y SE PREPARAN PARA LA PRUEBA
El primer turno registró una asistencia menor a la prevista. De acuerdo con información proporcionada por Mauricio López, director general de Comunicación Social de la UNAM, se esperaba recibir entre 350 y 400 aspirantes por bloque; sin embargo, durante el horario matutino acudieron 293 personas.
La diferencia entre los registros y la asistencia también se hizo evidente desde la convocatoria. De los mil 920 aspirantes contemplados para la sede oaxaqueña, mil 239 descargaron su cita para participar en esta aplicación, mientras que 681 no realizaron ese procedimiento y no se presentaron.
A pesar de ello, el ambiente en el exterior se mantuvo tranquilo. La prioridad para quienes sí acudieron fue cumplir con el proceso y concentrarse en la oportunidad que tenían frente a ellos.
Después del primer grupo, la actividad continuó con los turnos programados para las 13:00 y 17:00 horas. La organización permitió distribuir a los participantes a lo largo del día y evitar una concentración mayor de personas en el acceso principal.
La evaluación extraordinaria ocurre después de las irregularidades detectadas en la prueba en línea anterior, situación que llevó a la UNAM a establecer esta modalidad presencial de control para aspirantes de Oaxaca, Chiapas y Tabasco.
JÓVENES SALEN DE LA SEDE ENTRE CANSANCIO Y EXPECTATIVA
La nueva dinámica también modificó la experiencia de los concursantes. En lugar de realizar la prueba desde casa, tuvieron que acudir a un espacio supervisado, respetar un horario específico y seguir las instrucciones del personal universitario durante cada etapa.
Para muchos jóvenes, el momento de ingresar al salón representó dejar atrás las conversaciones y la incertidumbre para concentrarse exclusivamente en las preguntas. Algunos llegaron acompañados por familiares, mientras que otros acudieron sólos y se retiraron una vez cumplidos los requisitos de acceso.
Con el paso de las horas, los primeros participantes comenzaron a salir del inmueble después de concluir su evaluación. Algunos abandonaron el lugar con semblante serio y cansado; otros comentaron brevemente sus impresiones antes de continuar su camino.
La aplicación en Oaxaca forma parte de las cuatro sedes habilitadas por la UNAM en el país para este examen de control. Además de la capital oaxaqueña, fueron consideradas León, Tijuana y Ciudad de México.
Mientras se desarrollaban los distintos bloques, la expectativa permaneció entre quienes esperaban conocer posteriormente su resultado. Para los aspirantes, las tres horas frente a la pantalla representaron la culminación de semanas o meses de preparación.
La jornada dejó así una estampa de jóvenes concentrados, familias a la espera y una sede universitaria convertida por un día en escenario de una nueva oportunidad para quienes buscan ingresar a la UNAM.
Más allá de las cifras de asistencia, el examen presencial transcurrió entre la tensión propia de una prueba de admisión y la esperanza de alcanzar uno de los lugares disponibles en la institución educativa.
La jornada concluirá con el último turno previsto para las 17:00 horas, con lo que Oaxaca cerrará la aplicación extraordinaria que busca ofrecer mayores condiciones de certeza y supervisión después de la controversia generada por el examen realizado previamente a distancia.




