Lionel Messi, capitán de la selección de Argentina subcampeona del mundo, arribó este martes a su localidad natal, Rosario, para pasar unos días de descanso tras disputar la final frente a España. En tanto el entrenador argentino Lionel Scaloni llegó a su pueblo, Pujato, entre múltiples muestras de afecto.
El avión privado que transportó a Messi llegó desde Fort Lauderdale a las 6:27 de la mañana a la terminal de Fisherton. Muchos aficionados lo esperaban con carteles y banderas, aunque el jugador no se dejó ver.
Los aficionados sólo pudieron observar el paso de la camioneta que lo esperó en la pista de aterrizaje para llevarlo a un barrio residencial de Funes, localidad cercana a Rosario, ciudad situada a unos 300 kilómetros al norte de Buenos Aires.
El futbolista habría viajado con su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos, que lo acompañaron a lo largo del certamen en Norteamérica. En Rosario lo aguarda su padre, Jorge Messi, de 68 años, quien según reveló su familia durante el Mundial está bajo tratamiento médico por una enfermedad que no detalló.
Algunos fanáticos acudieron al aeropuerto a las 3:30 de la madrugada en un intento de ver al astro. Dos niñas vestidas con la camiseta albiceleste exhibieron carteles de bienvenida. Uno de ellos decía: “Messi: sos un grande. Gracias por alegrar nuestros corazones. ¡Un país te ama!”.
“El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida”, publicó el astro en su cuenta de Instagram. “Pero también me quedo con todo lo bueno... Con los partidos que dimos vuelta dejando todo y que quedarán para siempre en la memoria, con el apoyo de un país entero que junto con el trabajo y el esfuerzo de este grupo nos llevó a volver a estar, una vez, más entre los mejores del mundo”.
Quince de los 26 integrantes del plantel argentino, con el seleccionador Lionel Scaloni a la cabeza, llegaron el lunes en un vuelo arrendado al aeropuerto internacional de Ezeiza, que da servicio a Buenos Aires.
La llegada de Scaloni a la casa de su familia en Pujato, una pequeña localidad situada en la provincia de Santa Fe, fue todo un acontecimiento. Los vecinos se agolparon en las inmediaciones para recibirlo.
Al rato, el técnico salió de la vivienda y comenzó a firmar camisetas de la selección argentina que le alcanzaba la gente y a tomarse fotos con sus admiradores.
“No fuimos vencedores pero es como para estar satisfechos. Duele no haberle podido dar la alegría”, dijo Scaloni a los periodistas. “Perdimos porque ellos fueron mejores... nosotros a lo mejor llegamos justo; es bueno reconocer; eso nos va a hacer mejores”.
Sobre los gritos de la gente que decía “¡Lio no se va!”, Scaloni ratificó que cumplirá el vínculo que lo une con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) hasta el 31 de diciembre, aunque evitó confirmar si seguirá después de esa fecha. “Hasta diciembre estoy acá muchachos... no hagamos ruido”.
En tanto, Messi no se ha expresado públicamente sobre su continuidad con el seleccionado de su país. La Albiceleste tiene previsto volver a jugar entre el 21 de septiembre y 6 de octubre próximos en una ventana designada para amistosos por la FIFA.
Se espera que el exjugador del Barcelona pase unos pocos días de descanso en su ciudad natal. Su equipo, el Inter de Miami, se encuentra en competencia dentro de la MLS de Estados Unidos. Se estima que se incorporará al Inter a fines de este mes o a principios de agosto.



