El arquero de Cabo Verde, Josimar Dias, conocido mundialmente como Vozinha, cumplirá su sueño de enfrentarse a Lionel Messi este viernes, cuando la selección caboverdiana s enfrente a Argentina.
Su trascendencia en el Mundial ha sido tendencia, pues en menos de una semana, pasó de tener 50 mil seguidores a más de 17 millones.
Según Google Trends, su apodo tuvo un aumento de 5 mil% en las búsquedas web. Su salto de popularidad fue tal que permitió que su madre, a quien no le habían otorgado la visa, pudiera viajar finalmente a la Copa del Mundo y acompañarlo.
Pero, ¿cuál es su historia? ¿quién es? En Nación321 te damos más detalles sobre el perfil de Vozinha.
Sin el duda, el futbol marcó su vida desde el inicio, pues cuando nació, en 1986, el padre de Josimar Dias quería llamarlo Valdano, en honor al delantero argentino Jorge Valdano, pero, al no ser aceptado en el registro civil, optó por otro futbolista de aquel mundial, el brasilero Josimar Higino Pereira.
El apodo del arquero es un homenaje a sus abuelos: vozinha es el diminutivo cariñoso de avó, “abuela” en portugués.
El mismo futbolista relató en una entrevista a TNT Sports Brasil, como sus padres eran muy jóvenes cuando nació y debían trabajar, por lo que sus abuelos se encargaron de educarlo.
Su abuelo era un maestro de obras muy querido en su barrio, pero tuvo serios problemas relacionados con el consumo de alcohol; y por esta razón Vozinha decidió no probar debidas alcohólicas.
Su abuela, por su parte, llegó a empeñar joyas para asegurar que a su nieto nunca le faltara nada.
“Ellos fueron el cimiento y el gran apoyo en vida”, resumió.
Dias empezó a jugar al fútbol desde el jardín de niños, pero fue hasta los 11 años que inició como defensa central; su entrenador le pidió que eligiera una posición definitiva y escogió ser portero.
Por la falta de entrenadores de porteros con formación técnica en Cabo Verde, aprendió a moverse en el arco en gran parte viendo videos de entrenamientos en YouTube.
“Hay cosas técnicas que, una vez que alcanzás cierto nivel, ya no se pueden arreglar; tengo muchos defectos que, si hubiera iniciado en un club profesional, los hubiera corregido”, comentó en una entrevista.
Mientras crecía, pasó por diversos clubes caboverdianos semiprofesionales como Atlântico, Estoril y Batuque.
Al comienzo, enfrentó muchas dudas sobre su futuro porque era considerado muy bajo y delgado para ser arquero.
“Mi plan B era estudiar arquitectura, algo que siempre me gustó”, reveló a TNT Sports Brasil. Sin embargo, a los 18 años pegó un estirón que le permitió asentarse en la posición y, gracias a eso, ganó varios campeonatos en el Batuque.
En 2011 fue campeón nacional con el Mindelense, elegido mejor portero de Cabo Verde y convocado a la selección nacional. Un año más tarde, a los 26 años, firmó su primer contrato profesional con el Progresso Sambizanga de Angola, donde jugó tres años. Durante este tiempo también realizó varias pretemporadas en Brasil, en clubes como el Cruzeiro, el Atlético Mineiro y el América.
En 2015 se unió al Zimbru de Moldavia. Luego pasó por Gil Vicente (Portugal), donde se destacó por atajar ocho penales en una sola temporada, AEL Limassol (Chipre), Trenčín (Eslovaquia) y finalmente el Chaves, equipo de la segunda Liga de Portugal.
Actualmente, está sin club, ya que su contrato con el equipo portugués finalizó hace unos días. “Me gustaría ir a Brasil”, reveló.




