Iván Mondragón Meza tenía previsto viajar de Cancún a la Ciudad de México entre el 14 y el 16 de agosto. Antes de emprender el camino, Fátima, hermana de un amigo suyo de la universidad, le pidió un favor: llevarla a ella y a su hija menor.
Iván aceptó. Según la versión de su familia y defensa, no sabía que Fátima enfrentaba un conflicto legal por la custodia de la niña ni que existían señalamientos contra su expareja por presuntas agresiones y amenazas.
Ambos acordaron encontrarse el sábado 15 de agosto en Quintana Roo. Durante el trayecto, Iván mantuvo comunicación con personas cercanas y finalmente llegó a la Ciudad de México al día siguiente.
La situación cambió días después, cuando sus allegados se enteraron de que existía una Alerta Amber por Fátima y su hija. Iván entonces se comunicó con el padre de la mujer para explicarle que ella le había pedido el traslado y señalarle dónde las había dejado.
Pese a ello, el 10 de septiembre fue detenido en la entrada de su domicilio en la Ciudad de México. Sobre él pesaba una orden de aprehensión por desaparición forzada.
Iván fue trasladado a Quintana Roo y, durante la audiencia del 12 de septiembre, su defensa presentó un video grabado por Fátima. En él, la mujer aseguró que había decidido salir por su propia voluntad y negó haber sido secuestrada.
“No hay secuestro. Nadie nos forzó a irnos. Yo tomé la decisión de irme por voluntad propia por miedo, por todas las amenazas de mi expareja”, expresó Fátima en uno de los videos difundidos por su familia y presentado por la defensa.
Después de esa audiencia, Iván quedó libre del cargo de desaparición forzada. Sin embargo, la historia no terminó ahí: posteriormente fue detenido mediante una segunda orden de aprehensión, ahora por el delito de sustracción de menores.
Un juez de control determinó que existen elementos suficientes para mantenerlo bajo investigación por este delito. Su familia sostiene que Iván quedó involucrado de manera involuntaria en el conflicto y que únicamente accedió a transportar a Fátima y a su hija.
Sus familiares pidieron a la Fiscalía de Quintana Roo y al Poder Judicial considerar el testimonio completo de Fátima y las demás pruebas presentadas por la defensa.
“Pedimos que su caso sea escuchado y que toda la evidencia sea tomada en cuenta antes de señalarlo como responsable”, pide su familia.



