El gerente de una tienda en Puebla, Luis Enrique Cruz, recibió una sentida ovación en la Arena Ciudad de México, donde fue invitado de honor luego de darse a conocer cómo le salvó la vida a una niña la semana pasada.
El hombre, quien ya fue compensado por su propio supermercado por poner en riesgo su vida para salvar la vida de una menor que cruzó corriendo la calle y evitó que fuera arrollada por un auto, acudió a la lucha libre donde su gesto fue aplaudido por cientos de aficionados al ‘encordado’.
Luis Cruz acudió este domingo 13 de septiembre al evento de Triplemanía, como invitado de honor de la empresa AAA, luego de que el caso de valentía se hiciera viral en redes sociales.
En el evento realizado en la Arena Ciudad de México, el hombre fue reconocido y las pantallas reprodujeron su heroico gesto, lo que le valió un aplauso generalizado del público.
EL CASO
El trabajador de ‘El Rey del Ahorro’, en Puebla, se lanzó sobre una niña de aproximadamente 2 o 3 años que corría hacia una avenida y consiguió sacarlo del camino justo cuando dos vehículos se aproximaban a gran velocidad.
La dramática escena quedó grabada por las cámaras de videovigilancia del lugar y rápidamente se volvió viral en redes sociales.
El video comienza con una imagen aparentemente cotidiana: el trabajador maniobra un montacargas en la calle para mover paquetes pesados, mientras, en el negocio contiguo, una pequeña sale corriendo y se dirige hacia la avenida.
Lo que parece un juego infantil se convierte en cuestión de segundos en una carrera contra el tiempo. La niña corre sin detenerse y sus padres salen detrás de él, intentando alcanzarlo desesperadamente. La pequeña llega hasta la vialidad, cruza un primer carril y continúa su carrera sin advertir el peligro que está a punto de encontrar.
El trabajador también se da cuenta de lo que ocurre. Sin pensarlo demasiado, abandona el montacargas y corre detrás de la menor.
La niña está a punto de entrar al segundo carril cuando se acercan dos vehículos que avanzan a gran velocidad. Es entonces cuando el hombre hace el último esfuerzo: se lanza hacia el pequeño y consigue sujetarlo a escasos centímetros de los automóviles.
Por unos instantes, todo parece detenerse. El trabajador logra sacar a la niña de la trayectoria de los vehículos y los padres finalmente llegan hasta él para cargarlo y retirarlo del lugar. La tragedia que parecía inminente queda reducida a un enorme susto.



