El senador de Morena, Luis Fernando Salazar Fernández, ofreció una disculpa pública al periodista Enrique Acevedo luego de la amenaza que lanzó en su contra tras cuestionar un reportaje relacionado con la senadora Julieta Ramírez.
Salazar había advertido al periodista: “vamos a ir tras de ti”, una expresión que generó críticas por tratarse de un legislador y por el contexto en que fue dirigida contra un periodista. Un día después, el senador publicó una carta en la que intentó aclarar el sentido de sus palabras y reconoció que la forma en que se expresó fue incorrecta.
“Cuando utilicé la expresión ‘vamos a ir por ti’, me refería única y exclusivamente a la vía legal. A acudir a las instancias que existen cuando una persona considera que ha sido difamada o afectada en su reputación, y que sea ahí donde se determine quién tiene la razón”.
El morenista sostuvo que reaccionó en defensa de Julieta Ramírez, luego de un reportaje con el que dijo estar en desacuerdo y cuya información, a su juicio, no estaba suficientemente acreditada.
No obstante, Salazar reconoció que una cosa era su desacuerdo con el reportaje y otra la amenaza que formuló contra Acevedo.
“Y ahí quiero ser muy claro: me equivoqué en la forma.”
Después, el senador ofreció directamente una disculpa al periodista y admitió que sus palabras podían interpretarse de una manera distinta a la que, según explicó, pretendía comunicar.
“Le ofrezco una disculpa pública a Enrique Acevedo. La expresión que utilicé no fue correcta. Me faltó mesura y me faltó explicar en ese momento a qué me estaba refiriendo. Entiendo perfectamente que una frase como esa, dicha sin ningún contexto, puede interpretarse de una manera muy distinta a lo que yo tenía en mente. Por ello, me disculpo.”
Salazar también defendió el derecho de las personas a recurrir a las autoridades cuando consideren que fueron afectadas en su reputación, pero reconoció que los servidores públicos deben cuidar la manera en que se expresan.
“Pero también es cierto que quienes tenemos una responsabilidad pública debemos cuidar nuestras palabras. Las palabras tienen consecuencias, y las mías las tuvieron.”
Finalmente, el senador asumió responsabilidad por sus declaraciones: “De ellas, me hago responsable.”



