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Familias destrozadas y comunidades heridas: multihomicidios que han conmocionado a México

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Multihomicidio.En el país, los multihomicidios han dejado escenas que difícilmente se reducen a un número en las estadísticas
(Nación321)

Los asesinatos múltiples en México han dejado escenas de violencia que trascienden a las víctimas y alcanzan a comunidades enteras.

En el país, los multihomicidios han dejado escenas que difícilmente se reducen a un número en las estadísticas.

De forma reciente, la masacre de integrantes de una familia en Atizapán de Zaragoza, entre ellos Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista, compositor y productor de Camilo Séptimo, mostró a la sociedad una de las expresiones más brutales de la violencia, una que alcanza a varias personas en un mismo episodio y, en muchos casos, dentro del lugar que debería representar mayor seguridad: el hogar.


Pero antes de este caso, otros episodios han dejado una huella profunda por la forma en que ocurrieron. En Nación321 los recordamos:

LA TRAGEDIA DE CUMBRES: UN CRIMEN CONTRA DOS NIÑOS

El 2 de marzo de 2006, Monterrey despertó con uno de los crímenes que más conmocionaron a la ciudad y que pronto ocuparía titulares en todo México. En una vivienda de la colonia Cumbres fueron asesinados los hermanos Érik Azur y María Fernanda Peña Coss, de siete y tres años. Su hermana Érika, entonces de 18 años y pareja de Diego Santoy Riveroll, también fue atacada y sobrevivió a las heridas.

Santoy, de 21 años, había acudido de madrugada a la casa de su entonces expareja. Después del crimen huyó con ayuda de su hermano Mauricio. Ambos fueron detenidos el 6 de marzo en Oaxaca, cuando intentaban salir del país. La Procuraduría de Nuevo León sostuvo desde las primeras etapas de la investigación que Diego era el único responsable de los asesinatos y presentó decenas de pruebas para respaldar esa acusación.


Pero el caso quedó rodeado durante años por una segunda versión. Santoy afirmó que Érika había participado en el asesinato de sus hermanos e incluso la señaló como responsable de haberlos matado. Esos señalamientos hicieron que la joven, además de sobrevivir al ataque, quedara bajo sospechas y exposición pública. Sin embargo, esas acusaciones formaron parte de la versión de Santoy y no de la conclusión judicial sobre los homicidios.

El proceso judicial se prolongó durante años y estuvo acompañado por controversias sobre las declaraciones y el debido proceso. Finalmente, después de distintas resoluciones y de la reposición de parte del procedimiento, Santoy recibió una sentencia definitiva de 71 años, siete meses y 27 días de prisión, lugar donde él sigue y ya hasta se graduó.

LEBARÓN: UNA FAMILIA ATACADA... EN EL CAMINO

El 4 de noviembre de 2019, la violencia alcanzó a una caravana de la familia LeBarón en los límites de Sonora y Chihuahua. Tres mujeres y 14 niños viajaban desde Bavispe, Sonora, hacia Galeana, Chihuahua, cuando fueron atacados por un grupo armado.

La agresión comenzó alrededor de las 09:40 horas contra una camioneta Chevrolet Tahoe. En ella viajaban una mujer y varios menores; la conductora y cuatro niños murieron. Los disparos provocaron además el incendio del vehículo.

La violencia continuó cerca de las 11:00 horas, cuando dos camionetas Suburban fueron atacadas. En una de ellas murieron una mujer y dos niños, mientras seis menores consiguieron escapar. En la tercera unidad murió otra mujer; los cuatro menores que viajaban con ella sobrevivieron.

El saldo fue de nueve personas asesinadas: tres mujeres y seis menores de edad. Entre los niños muertos había unos gemelos de apenas seis meses.

La tragedia también estuvo marcada por aquellos que sobrevivieron. Cinco menores fueron localizados durante la búsqueda y recibieron primeros auxilios; posteriormente fueron trasladados para recibir atención médica. Una niña que se había extraviado fue localizada horas después.

El ataque movilizó a cientos de elementos de seguridad y provocó una reacción internacional. La familia, con integrantes de nacionalidad mexicana y estadounidense, ya había sufrido anteriormente agresiones relacionadas con la inseguridad en la región.

La principal hipótesis planteada entonces por las autoridades fue que la familia había sido atacada por una confusión entre grupos rivales del crimen organizado.

Sin embargo, la explicación sobre el posible móvil no pudo cambiar que mujeres y niños habían quedado atrapados en medio de una terrible violencia.

AZCAPOTZALCO: EL CRIMEN QUE COMENZÓ CON UN ROMANCE

Regresando a una época más reciente, 28 de abril de 2026, otro multihomicidio conmocionó a la Ciudad de México y al Estado de México, luego de que cuatro integrantes de la familia Cejudo Barrios fueron encontrados muertos dentro de su vivienda en la colonia Nueva Santa María, Azcapotzalco.

Las víctimas eran una pareja de empresarios farmacéuticos y sus dos hijas menores.

Las primeras versiones apuntaron a un ataque con armas blancas. Sin embargo, los estudios de necropsia modificaron sustancialmente esa hipótesis: las cuatro víctimas habían muerto por disparos en la cabeza.

Los investigadores plantearon que el crimen había sido preparado con anticipación. Una de las líneas de investigación señaló a Emiliano ‘N’, de 20 años, quien mantenía una relación sentimental con la hija mayor de la familia, de 17 años, pese a la oposición de su padre.

De acuerdo con las indagatorias, esa relación habría permitido que el joven ingresara a la vivienda sin necesidad de forzar las cerraduras. Las autoridades también investigaron una posible participación del grupo delictivo conocido como ‘Los Julios’ y un móvil relacionado con el robo de bienes de alto valor.

La investigación condujo al seguimiento de dos vehículos de lujo sustraídos de la vivienda. El monitoreo mediante cámaras permitió ubicar las camionetas en territorio mexiquense y detener inicialmente a tres personas.

Posteriormente, Emiliano ‘N’ fue localizado en un hotel de Atizapán de Zaragoza a bordo de uno de los vehículos. Durante su captura se registró un intercambio de disparos y resultó lesionado.

GUANAJUATO: MASACRAN A FAMILIA MIENTRAS DORMÍA

En Guanajuato, el 29 de julio de 2026, la violencia volvió a irrumpir en una vivienda familiar.

Cerca de las primeras horas de la madrugada, hombres armados ingresaron por la fuerza a un domicilio de la colonia Morelos, en Valle de Santiago, y dispararon contra sus habitantes.

Murieron cuatro integrantes de la familia: Julio Raúl, de alrededor de 60 años; su hijo Yael, de 25; Isaac, de 15; y una mujer de aproximadamente 60 años, quien inicialmente fue trasladada a un hospital y posteriormente falleció a consecuencia de las heridas.

Una adolescente de 17 años sobrevivió.

Fue ella quien pidió ayuda después del ataque y alertó a los vecinos. La joven había presenciado la agresión contra su familia y recibió atención por la crisis nerviosa provocada por los hechos.

Entre los fallecidos estaban Julio Raúl y Yael, padre e hijo que trabajaban como Servidores de la Nación en la delegación de la Secretaría del Bienestar en Guanajuato.

Los agresores escaparon y, hasta la información proporcionada, no habían sido detenidos. La Fiscalía estatal inició las investigaciones para identificar a los responsables y determinar el móvil.

El caso ocurrió además en medio de una jornada particularmente violenta en Guanajuato, donde fueron reportados otros homicidios en distintos municipios.

EL MULTIHOMICIDIO DE ATIZAPÁN

El multihomicidio de Atizapán que terminó con la vida de Jonathan ‘Honas’ Meléndez Ochoa, tecladista, compositor y productor de Camilo Séptimo, su esposa Ana Paula, embarazada de cuatro meses, su hija Sofía, de tres años, y Aleyda Romero, de 21 años, colocó nuevamente frente a México una escena de violencia extrema.

Los cuatro fueron asesinados a tiros el 1 de septiembre dentro de su departamento en el fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda; en el lugar también fue encontrada sin vida la mascota de la familia.

Un niño de seis años sobrevivió y permanece bajo el cuidado de sus familiares. Dos hombres: Diego Sebastián ‘N’, socio del músico, y Gerardo ‘N’, fueron detenidos como los posibles responsables.

Una de las versiones difundidas señala que Aleyda pudo haberle indicado al menor que se escondiera, aunque esa circunstancia aún debe ser corroborada oficialmente.

La tragedia también llegó a Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el caso como “una situación muy triste y lamentable” y señaló que, de acuerdo con la información que le había sido presentada, el origen del multihomicidio estaría relacionado con una disputa entre familias.

El jueves, los cuerpos fueron velados por sus seres queridos.

CUANDO LA VIOLENCIA ALCANZA A LA FAMILIA

En medio del dolor que generan episodios como el de ‘Honas’ Meléndez, surge una conversación: un multihomicidio no termina cuando los agresores huyen o cuando los peritos levantan los cuerpos. Continúa en las familias que deben identificar a sus muertos, en los sobrevivientes que tienen que reconstruir sus vidas y en comunidades que vuelven a preguntarse hasta dónde puede llegar la violencia.

Detrás de cada expediente hay nombres, edades y relaciones familiares: un padre y su hijo, una pareja y sus hijas, madres con sus niños, hermanos, abuelos. Integrantes de familias que son alcanzados por la violencia.

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