Lo que comenzó como un sueño terminó en una mortal pesadilla para Yulixa Tolosa. En Nación321 te contamos más sobre el presunto homicidio que indignó a Colombia.
La mujer de 52 años de edad salió de su casa la mañana del 13 de mayo, con dirección a Beauty Láser M.L., al sur de la ciudad de Bogotá, con la ilusión de someterse a un procedimiento estético que prometía hacerle perder algunos kilos y ver su abdomen más estilizado.
Sin embargo, no sabía que el destino le tenía reparada una tragedia: una lipólisis láser que le generó complicaciones que no fueron atendidas correctamente... y le provocaron la muerte.
Tras someterse al procedimiento, la mujer mostró molestias luego de un procedimiento que, de entrada, tardó más de las dos horas que se tenían previstas. Al ver su deteriorado estado, Amalia Pardo, una amiga que la acompañó, decidió tomarle un video que luego compartió a otras amigas y a los propios familiares de Yulixa, quienes no estaban enterados del procedimiento estético.
Los encargados de la supuesta clínica de belleza, que operaba únicamente con un permiso para ofrecer servicios de peluquería, le pidieron a la amiga que trajera ropa para Yulixa, pues la que portaba se había manchado de sangre. El infierno había comenzado.
Por la tarde, amigas de la víctima intentaron comunicarse con los encargados para preguntar por el estado de salud de Yulixa, sin embargo sólo recibieron información confusa que indicaba que la paciente había decidido irse por sus propios medios y, luego, recibieron supuestos mensajes de la mujer, aunque supusieron que la identidad había sido suplantada. Tras las inconsistencias, decidieron ir al lugar, pero las instalaciones estaban cerradas, sin rastro de su amiga.
Las investigaciones del caso dieron con un video en el que se ve a los encargados sacar a rastras a Yulixa del establecimiento; aunque las imágenes no dan para saber si en ese momento la mujer solo estaba inconsciente o ya había perdido la vida, en cualquiera de los casos, se le veía totalmente incapacitada para sostenerse de pie. Tras tenerla en el auto, huyeron con dirección al norte de la ciudad.
Un día después se presentaron las denuncias y la búsqueda comenzó. Luego de una súplica mediática de familiares y amigos para hallarla, finalmente dieron con su cuerpo seis días después, en Cundinamarca, en el municipio de Apulo, a escasos 100 kilómetros al occidente de Bogotá.
Tras el hallazgo de cuerpo, se clausuró el lugar y se logró la captura de cinco presuntos involucrados en el crimen, entre ellos la dueña del supuesto centro estético, su pareja sentimental y el supuesto cirujano que realizó la intervención.
Tres de ellos fueron aprehendidos en Venezuela, con ayuda de la Interpol, que previamente había emitido una ficha roja por desaparición forzosa, secuestro y omisión de socorro.
El cuerpo abandonado estaba inerte, cubierto por maleza, en una zona boscosa; la localización se dio luego de que autoridades recrearon la ruta que siguieron los involucrados, quienes más adelante abandonaron el auto, la pista que usaron las autoridades colombianas para suponer que habían cruzado a Venezuela luego del crimen.



