La Aquidiócesis Primada de México alertó por la posibilidad de que, durante el Mundial del 2026, se puedan intensificar delitos como la trata de personas y explotación sexual en el país.
A través de un comunicado, la iglesia indicó su preocupación "por los riesgos que pueden incrementarse en contextos de alta movilidad, concentración masiva de personas y presencia de visitantes nacionales e internacionales, particularmente en relación con la trata de personas, la explotación sexual y otras formas de violencia contra niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas migrantes y personas en situación de vulnerabilidad“.
En ese sentido, destacó que los grandes acontecimientos deportivos internacionales son una oportunidad para el encuentro, la convivencia, la fraternidad y el intercambio entre culturas. Sin embargo, también pueden ser aprovechados por redes criminales que operan mediante el engaño, la manipulación, la coerción, la explotación y el abuso de personas vulnerables.
Frente a esta realidad, dijo, como Iglesia no pueden permanecer indiferentes, por lo que recordó que “toda persona, especialmente los niños y adolescentes, deben ser protegidos, cuidados y acompañados. La trata de personas constituye una grave violación a los derechos humanos y una herida profunda para nuestra sociedad”.
Por ello, la Comisión para la Protección de Menores de la Arquidiócesis Primada de México se sumó al llamado de organismos internacionales, instituciones especializadas y autoridades competentes para fortalecer la prevención, la detección oportuna, la denuncia responsable y la protección de las posibles víctimas durante este periodo.
De manera particular, advirtió sobre algunos factores de riesgo que requieren especial atención y de las que recientemente informó el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México el uso de redes sociales, aplicaciones de mensajería, plataformas digitales y videojuegos como posibles medios de contacto o captación de víctimas.
También puso en el foco las falsas promesas a personas migrantes sobre oferta de empleo, hospedaje, traslado, apoyo económico o regularización, así como la desinformación y la confusión sobre lo que implica la trata de personas, lo que dificulta reconocer casos y denunciarlos oportunamente.
Ante este escenario, hizo un llamado a las familias, comunidades parroquiales, instituciones educativas, autoridades, medios de comunicación, sector turístico, organizaciones sociales y sociedad en general a asumir con responsabilidad un esfuerzo para la prevención de estos delitos, particularmente durante el Mundial que iniciará en la Ciudad de México el próximo 11 de junio.
También invitó a los párrocos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, catequistas y “agentes de pastoral a sumarse activamente a esta labor mediante acciones concretas de sensibilización y prevención”.
Para atender la situación propuso “hablar con claridad sobre este delito en espacios pastorales; colocar materiales informativos en lugares visibles; orientar a madres, padres de familia y tutores sobre los riesgos presentes en entornos digitales; difundir los protocolos de protección de menores; promover una cultura del cuidado en catequesis y grupos juveniles; e incluir momentos de oración por las víctimas de trata, explotación, abuso y violencia”.



