La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordó iniciar una huelga nacional el próximo 1 de junio, acompañada de una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino y la instalación de un plantón indefinido en la Plaza de la Constitución.
La decisión fue tomada durante la Asamblea Nacional Representativa (ANR), que reunió a cerca de 290 delegados de más de 30 secciones sindicales tras más de 12 horas de discusión.
Entre las principales exigencias del magisterio disidente se encuentran la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la derogación de las reformas educativas impulsadas durante los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, así como un aumento salarial del 100%.
La CNTE informó que el paro afectará escuelas en estados como Chiapas, Zacatecas, Guerrero, Yucatán, Michoacán y Ciudad de México. En Oaxaca, la Sección 22 arrancará movilizaciones desde el 25 de mayo y posteriormente enviará un contingente a la capital del país.
Los líderes sindicales acusaron al gobierno federal de no atender de fondo sus demandas y señalaron que las respuestas entregadas por la Secretaría de Educación Pública se han limitado a informar sobre programas sociales.
El anuncio ocurre días después de que la presidenta Claudia Sheinbaum informara un aumento salarial del 9 por ciento para docentes de educación básica, medida que la CNTE consideró insuficiente frente a sus exigencias laborales y de pensiones.



