‘Boss’, uno de los perros rescatistas de la Unidad Canina de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), murió luego de sufrir una presunta torsión gástrica, hecho que desató denuncias por una supuesta falta de atención veterinaria oportuna.
Según los reportes, el pastor alemán mostró signos de letargo y movimientos inusualmente lentos el 24 de julio de 2026, mientras paseaba como parte de una rutina de relajación.
Aunque inicialmente sus signos vitales no alertaron sobre una emergencia, posteriormente el personal sospechó que sufría estreñimiento y decidió trasladarlo a la Federación Canófila Mexicana, en Tlalpan.
Sin embargo, el perro murió antes de que pudiera recuperarse. Activistas en redes sociales sostienen que el animal habría sufrido una torsión gástrica, una emergencia médica que requiere atención inmediata, y acusaron de no recibir tratamiento oportuno.
Hasta el momento, la Fiscalía capitalina no ha informado oficialmente la causa del fallecimiento.
¿QUIÉN ERA EL PERRITO BOSS?
‘Boss’ era un pastor alemán especializado en búsqueda e investigación que fue presentado oficialmente por la Fiscalía capitalina el 8 de mayo de 2025, junto con ‘Thor’, un labrador, como los nuevos integrantes de la Unidad Canina de la Policía de Investigación (PDI).
Ambos perros, de dos años de edad al momento de su incorporación, fueron donados a la institución para fortalecer las labores de investigación.
Mientras ‘Thor’ fue entrenado para localizar narcóticos, ‘Boss’ destacaba por su doble especialización: detectar sustancias ilícitas y localizar restos humanos.
La incorporación de ‘Boss’ reforzó el trabajo de la Unidad Canina, creada el 31 de agosto de 2022, la cual convirtió a la Fiscalía de la Ciudad de México en la única del país con binomios caninos entrenados para detectar tanto narcóticos y explosivos como rastros biológicos y restos óseos.




