La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (Sobse) reconoció que una intervención realizada recientemente sobre infraestructura vial no cumplió con los criterios técnicos y de seguridad establecidos; sin embargo, atribuyó la situación a una empresa contratista encargada de trabajos de mantenimiento y descartó que exista una instrucción oficial para modificar de manera generalizada los colores de la infraestructura pública de la capital.
A través de una tarjeta informativa difundida el lunes, la dependencia señaló que la controversia surgió a partir de una obra específica en la que, durante las labores de supervisión, se detectó que la aplicación realizada por la empresa no se ajustaba plenamente a las normas técnicas correspondientes.
“Respecto al caso que ha generado publicaciones recientes, se trató de una intervención realizada por una empresa contratista durante trabajos de mantenimiento en un tramo específico de infraestructura vial”, indicó la Sobse.
La dependencia agregó que, tras detectar las inconsistencias, instruyó a la empresa a realizar las correcciones necesarias conforme a la normatividad vigente, incluida la NOM-034-SCT2/SEDATU-2022, que establece lineamientos para señalización y dispositivos de seguridad vial.
El posicionamiento ocurre luego de que en semanas recientes ciudadanos documentaran cómo puentes peatonales, vallas, parapetos, cercas y diversos elementos del mobiliario urbano fueron pintados de color morado, una tonalidad que se convirtió en parte de la nueva imagen urbana impulsada por la administración de Clara Brugada rumbo al Mundial de Futbol de 2026.
Posteriormente, comenzaron a circular videos y fotografías que mostraban a cuadrillas de trabajadores repintando esos mismos espacios para devolverles el color amarillo original, situación que generó cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos destinados a mantenimiento urbano.
Especialistas en seguridad vial han señalado que el amarillo es utilizado internacionalmente como color de advertencia debido a su alta visibilidad y capacidad para alertar sobre riesgos, zonas de precaución o reducción de velocidad. Por ello, la decisión de sustituirlo por el morado provocó críticas y dudas sobre el cumplimiento de los criterios técnicos en materia de movilidad y seguridad.
En su comunicado, la Sobse negó que exista una política pública para reemplazar los colores tradicionales de la infraestructura capitalina.
“La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (SOBSE) informa que no existe ninguna instrucción, programa o política del Gobierno de la Ciudad de México orientada a sustituir o modificar de manera generalizada los colores de la infraestructura pública de la capital”, señaló.
Asimismo, sostuvo que el caso corresponde únicamente a una intervención puntual realizada durante trabajos de conservación y mantenimiento.
La polémica se da en medio de los trabajos de mejoramiento urbano que el Gobierno capitalino ha anunciado para preparar la ciudad de cara al Mundial de 2026, para los cuales se ha informado una inversión superior a 2 mil 600 millones de pesos destinada al mantenimiento de calles y avenidas, aunque sin detallar cuánto recurso se ha destinado específicamente a labores de pintura y repintado de infraestructura.



