Tribunal rechaza recursos a Rafael Caro Quintero para evitar extradición a EU

El gobierno de EU lleva 30 años intentando sentarle en el banquillo por la tortura y muerte de Camarena
El gobierno de EU lleva 30 años intentando sentarle en el banquillo por la tortura y muerte de Camarena
Tiempo.El gobierno de EU lleva 30 años intentando sentarle en el banquillo por la tortura y muerte de Camarena
Especial
Pedro Hiriart
2023-08-29 |07:31 Hrs.Actualización07:30 Hrs.

El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Penal rechazó admitir diversos medios de prueba presentados por el narcotraficante Rafael Caro Quintero contra el proceso de extradición a Estados Unidos.

Esta decisión había sido establecida primero por María del Carmen Sánchez Cisneros, jueza Cuarto de Distrito en Materia de Amparo, quien determinó sobreseer la demanda de garantías.

Dentro este recurso, Caro Quintero había reclamado que el juez Sexto de Distrito de Procesos Penales Federales en la Ciudad de México, Rubén Darío Noguera Gregoire, desechara los estos medios de prueba debido a que fueron presentados de forma extraordinaria.

Caro Quintero intentó tramitar el amparo 98/2023 contra la decisión de Sánchez Cisneros, que rechazó analizar el caso. Sin embargo, los magistrados del Séptimo Tribunal ratificaron la decisión de desechar el caso.

Estados Unidos busca la extradición de Caro Quintero para que sea juzgado por tribunales de este país desde hace 37 años, al acusarlo de la muerte del agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Enrique Camarena. 

Después de haber pasado 28 años en la cárcel, el llamado ‘Capo de Capos’ obtuvo un amparo en el 2013 con el que obtuvo la libertad. Este recurso fue revocado, y en julio de 2022 fue detenido nuevamente por elementos de la Secretaría de Marina.

El gobierno de EU lleva 30 años intentando sentarle en el banquillo por la tortura y muerte de Camarena.

Precio a su segunda captura, el Departamento de Estado de los Estados Unidos había ofrecido por el narcotraficante, su objetivo prioritario, una recompensa de 20 millones de dólares por información para su captura y condena.