La actual discusión por la redacción de la Reforma Electoral impulsada desde Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum ha reavivado las tensiones entre Morena y opositores... pero también ha dejado ver que no todo es ‘miel sobre hojuelas’ al interior de la autodenominada Cuarta Transformación que aglutina a morenistas, así como miembros de los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM).

Y es que tanto el PT como el Verde desenvainaron las espadas cuando la Presidenta y líderes de su grupo pusieron sobre la mesa una eventual reducción del financiamiento público a partidos políticos y la posibilidad de ‘eliminar’ a legisladores de representación proporcional, conocidos como plurinominales, dos temas que afectarían sobremanera los intereses de los partidos ‘satélite’ de Morena.
En este sentido, las dirigencias de los aliados de Morena han expresado no sólo su rechazo a estos dos temas, sino que abiertamente —sabedores de su importancia en el Congreso para aprobar reformas oficialistas— han forzado al diálogo al interior de la 4T.
El tema no es menor, ya que tanto que el coordinador de la bancada morenista en la Cámara Baja, Ricardo Monreal, y la propia Presidenta han salido al paso al intentar calmar los ánimos al afirmar que sus aliados son relevantes para la construcción de la Reforma en curso y hasta han admitido que la participación tanto del Verde como del PT son vitales para delinear y posteriormente aprobar dicha modificación constitucional.
“Para mí son posiciones respetables las de nuestros aliados, no son incondicionales ellos, están defendiendo sus propios principios y nosotros lo respetamos, así que vamos a esperar a que formalmente se presente la iniciativa y ya que se presente vamos a discutir sobre el contenido jurídico y no sobre la nada jurídica”, indicó Monreal previamente al responder a las inconformidades de sus, hasta hoy, aliados.
En este marco vale la pena recordar otros momentos en los que la triada oficialista ha cruzado por ‘baches’ que si bien no han roto con la alianza, han desnudado sus diferencias políticas.
CASO CUAUHTÉMOC BLANCO
Los señalamientos contra el morenista Cuauhtémoc Blanco por las acusaciones de violación, en grado de tentativa, en contra de su media hermana, Nidia Fabiola, calaron hondo en la alianza oficialista.
El tema llegó hasta el pleno del Congreso de la Unión, donde se discutió, y finalmente se rechazó, la propuesta de desafuero contra el exgobernador de Morelos, con la intención de que afrontara la ley sin la protección legislativa de la que goza.

La situación fue tensa, pues Blanco prácticamente se quedó solo con el cobijo de algunas legisladoras de Morena, ya que las del Verde, PT y de oposición mostraron férreamente sus intenciones de desaforar al polémico diputado.
“Se dice que el diputado va a ir a presentarse a la Procuraduría…¿con fuero? Pues, con todo respeto, que nos digan cuál quieren que nos chupemos, porque lo que debería ser lo sensato es que el diputado pida licencia y se presente a la justicia, si es que, como él dice, no es culpable”, acusó la petista Lilia Aguilar en la sesión.
Al final, 146 legisladoras votaron a favor de desechar la petición de desafuero en contra del exfutbolista, quien sigue el proceso desde su protección como diputado federal.
RUPTURA EN COAHUILA
El proceso electoral del 2023, para la renovación de la gubernatura en Coahuila, mostró las diferencias entre Morena, el PT y el Verde... que terminaron siendo vencidos por el PRI y su entonces candidato Manolo Jiménez.

Entonces, las dirigencias estatales no lograron cohesionar la unidad para ir a las urnas como una sola opción y se dividieron en las boletas, con una marcada confrontación entre Morena y Ricardo Mejía Berdeja, exsubsecretario de Seguridad de Andrés Manuel López Obrador.
Y es que al no resultar candidato de la alianza federal, Berdeja y su partido, el PT, decidieron ir en solitario a las urnas. Morena, por su parte, abanderó al finado Armando Guadiana Tijerina, mientras que el PVEM se alió con otro candidato, en la Unión Democrática de Coahuila.
Al romper relación con Morena, Berdeja se lanzó contra sus exaliados de ese partido, quienes respondieron con ‘fuego amigo’.
“Ni adiós dijo, ni las gracias dio. A mí me enseñaron desde niño que no puedes morder la mano que te da de comer y qué podemos decir de alguien que le mordió la mano al Presidente de la República“, asestó el entonces líder nacional de Morena, Mario Delgado, cuando fue señalado por Berdeja por ser un ”corrupto". Finalmente, la Alianza Ciudadana por la Seguridad, conformada por el PRI, el PAN y el desaparecido PRD, lograron ganar la elección con una votación superior al 50%.
INCONFORMIDAD POR “LA VIDA ETERNA”
En 2023, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador impulsaba el llamado ‘Plan B’ de la Reforma Electoral, se encontró con trabas del Verde y PT para su avance legislativo.
Este plan se vio trabado en una disputa interna por una cláusula conocida como “vida eterna”, cuyo objetivo era que los partidos pudieran transferirse votos, siempre que estuvieran incluidos en una coalición electoral.
Lo anterior fue impulsado por el Verde y el PT, pues dicha cláusula les beneficiaba y, al estar aliados con Morena, les abría la puerta a conservar el registro ante la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
“Los partidos políticos podrán postular candidatos bajo la figura de candidatura común. En este caso aparecerá en un mismo recuadro de la boleta electoral el logo o emblema de los partidos que decidan participar en esta modalidad. Los partidos deberán celebrar un convenio de distribución de los votos emitidos”, versaba la intentona.
Sin embargo, al no llegar a un acuerdo con Morena, el proyecto terminó siendo rechazado.
SLP, UNA HISTORIA DE NO ACABAR
En San Luis Potosí, la alianza federal no ha terminado de cuajar. En 2021, el Verde acusó a Morena de malas prácticas y de imponer un candidato a la gubernatura de San Luis Potosí, por lo que rompieron la de por sí ríspida relación entre las dirigencias estatales.
Un fuerte comunicado del Verde terminó por quebrar la erosionada relación con Morena y decidió que en las elecciones de ese año serían competidores.
“El Partido Verde reitera su absoluto rechazo a la imposición de candidatos que Morena pretende hacer en San Luis Potosí y no por medio de encuestas como se había acordado. Morena está usando argucias para darle la vuelta a este método de elección de candidato aún cuando fue una directriz del licenciado Andrés Manuel López Obrador, misma que fue usada para elegir a su actual dirigencia nacional.

“El Partido Verde sostiene su propuesta de ir con Ricardo Gallardo porque es el proyecto que cuenta con el respaldo popular mayoritario. Por tal razón, informamos que nuestra alianza será con la gente, porque San Luis merece un proyecto de San Luis y para San Luis, y no una imposición ajena a los intereses populares. Nunca más a candidaturas que le dan la espalda al pueblo, nuestra alianza es y será con los ciudadanos”, indicó el comunicado con el que se alejaron del oficialismo.
Morena tomó cartas en el asunto y decidió ir en solitario con Liliana Rangel Martínez, mientras que el Verde y PT postularon a Ricardo Gallardo, con quien ganaron la gubernatura y quien, una vez fuera de la contienda electoral, en múltiples ocasiones ha mostrado su abierto respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y en su momento al exmandatario López Obrador.
Pero las diferencias no se acabaron al fumar la ‘pipa de la paz’, pues recientemente, la llamada ‘Ley Esposa’, confrontó al Verde y a Morena, abriendo una brecha amplia y poniendo en duda la posibilidad de que formalicen una alianza para las elecciones del 2027.
La iniciativa, que fue aprobada y posteriormente vetada por el gobernador, era mal vista por morenistas porque obligaba a los partidos políticos a postular a una mujer para la gubernatura en 2027, adoquinando la posibilidad de que Ruth González, esposa del mandatario estatal, se postule para sucederlo.

Pero más allá del tema que finalmente no prosperó, las rencillas están abriendo un boquete de diferencias: el mismo senador del PVEM, Luis Armando Melgar, adelantó que para 2027, su partido podría no tender una alianza con Morena y el PT.
El legislador consideró que el PVEM es un aliado del oficialismo, pero con identidad y rumbo propio. “El Partido Verde tiene el músculo político para mantener el liderazgo y la gobernatura de San Luis Potosí, ganar más espacios en Chiapas y en todo el país. Estamos fortalecidos, con resultados electorales crecientes y respaldo ciudadano", lanzó




