Nuevas Ideas: Cuando solo vemos a la educación

Educación.
En México no está garantizado el acceso a la educación digna, escribe Fernando Navarro
Educación.
En México no está garantizado el acceso a la educación digna, escribe Fernando Navarro

Nuevas Ideas: Cuando solo vemos a la educación

Educación.En México no está garantizado el acceso a la educación digna, escribe Fernando Navarro
Cuartoscuro
2018-04-19 |11:50 Hrs.Actualización11:50 Hrs.

Al final de una plática que dieron en la universidad, empezamos a discutir sobre soluciones a proponer para la problemática de los niños sicarios. Alguien levantó la mano y declaró que la clave para resolver esta cuestión estaba en la educación, la sala murmuró en aprobación, hablaron quince minutos más sobre cómo era la mejor solución y todos partieron satisfechos. Sopesé en los consensos a los que había llegado cuando discutía acerca de un problema social en la escuela, en la casa o en la calle y parecía que en algún punto u otro habíamos llegado a que la educación era la solución o parte de la solución para cualquiera de los casos. “La educación tiene tinte de ser la respuesta a todos los problemas que se le presenta a un grupo de personas”, pensé mientras caminaba hacia la siguiente clase. Hablemos de esta respuesta y por qué es un problema.

La idea es mucho más compleja de lo que parece. Según la Real Academia Española, educación se define como “acción y efecto de educar”, para esto se necesita encontrar el dónde, quién, cuándo, cómo y con qué. La persona se educa mayormente en la casa y en la escuela. El lugar más sencillo para intervenir es en la escuela pero para esto se debe tener la infraestructura adecuada y no en todas las comunidades de México la hay.  

Sobre el “quién” se divide en dos, en quién educa y quién es educado, se necesitan alumnos y maestros, la cuestión está en que si los primeros no existen (considerando que en 2015 el promedio de escolaridad del país estaba en 9.2 años, según el INEGI), no hay necesidad de empezar a hablar sobre cómo también faltan los segundos. 

Después, cuándo se van a educar, en qué nivel educativo, cuántas clases se impartirán y hay que considerar si realmente cabe en el plan de estudios. El plan de estudios es el “cómo”, es el enfoque que se le tiene que dar a la clase. En materia de educación sexual, por ejemplo, qué tanto énfasis y de qué manera se va a hablar de la abstinencia. Por último, “con qué” es el material, si no hay escuelas, maestros o alumnos, difícilmente hay libros, asumiendo que sea el único material necesario.

Es importante evaluar estos problemas, ya que influye en que tan efectiva es la solución. Si hablas de combatir el embarazo adolescente en una comunidad donde no hay escuelas o la gran mayoría de los habitantes no suele terminar la primaria, difícilmente se puede impartir una clase en el salón que afecte de manera trascendental. La educación es indispensable para la prevención y erradicación de una problemática, pero tiene que poder existir para que pueda afectar.

La educación es una solución a largo plazo, indispensable para erradicar un problema en el futuro, pero también tenemos que manejar lo que ya existe. No podemos ver a la educación como la respuesta, única e infalible, porque aunque la impartas de manera exitosa, funciona más que nada de manera preventiva, el crimen organizado no se resuelve solo con mantener a los niños en la escuela, tenemos que hablar de generar condiciones que permitan que las personas que estén en esta situación puedan cambiar de vida, tenemos que hablar de generación de empleo, de corrupción, la educación no ayuda si el entorno impide que esta sirva de algo.

Decir que la solución a un problema recae en la educación, por muy cierto que pueda ser, se transforma en una réplica pobre por la amplitud de la respuesta. Dar soluciones amplias a problemas específicos no traduce a una buena legislación o a un consenso real entre ciudadanos respecto a cuál es la verdadera solución al problema. La educación es la base para el desarrollo de un estado y por lo mismo tenemos que ser específicos, no deberíamos sentirnos satisfechos con una respuesta que por ser tan abierta, posibilita que no se resuelva de manera completa un problema. Por ser ésta indispensable y necesaria para el desarrollo humano tiene que ser parte de la solución, pero no podemos quedarnos con una idea tan simple como que es el todo, no deberíamos de aceptar respuestas de candidatos que hablen de “poner un énfasis en la educación” sin que expliquen cómo si primero no hay acceso, cómo si no pueden asegurar que un niño permanezca el tiempo suficiente para ser educado, o sentirnos cómodos cuando concluimos en la mesa de la comida que es la mejor respuesta sin haber buscado algo más directo que afecte la situación actual. Lo que necesitamos es soluciones que embonen a nuestra realidad o mejorar la propuesta para que funcione como solución, no nos quedemos conformes sin una respuesta real.