Juan Ignacio Zavala: Los eliminados del relevo

López-Gatell ha sido elogiado por el presidente López Obrador
López-Gatell ha sido elogiado por el presidente López Obrador
López-Gatell ha sido elogiado por el presidente López Obrador
López-Gatell ha sido elogiado por el presidente López Obrador

Juan Ignacio Zavala: Los eliminados del relevo

¿Presidenciable?López-Gatell ha sido elogiado por el presidente López Obrador
Cuartoscuro
autor
Juan Ignacio Zavala
Consultor en comunicación
2021-07-07 |07:10 Hrs.Actualización07:09 Hrs.

Al parecer en la cuatroté ha comenzado la lucha por la sucesión del puesto que ocupa López Obrador. Como buenos priistas, no pudieron hacer a un lado sus tradiciones y volvieron al juego de el tapado como en tiempos de las glorias priistas que con tanto fervor extraña nuestro Presidente.

Sí es un poco sorprendente porque uno pensaría que, dado el placer que experimenta el Presidente en centralizar todo, no dejaría que le ganara ninguno de esos juegos que se prestan a compartir de alguna manera el poder. Ocasionalmente ha prestado el escenario. Lo prestó al nefasto de Gatell, lo creció como la espuma para terminar convertido en un fardo para su administración, un personaje que será un mal recuerdo hasta para el propio López Obrador. Ahora prefiere compartirlo con personas de bajísimo perfil como Jesús Ramírez, que recita Mamá soy Paquito y poemas por el estilo o la novedad con la Miss Vilchis, una señora a cargo de acusar con el Presidente y ante el público a periodistas y medios.

Por eso sorprendió cuando por segunda vez en dos semanas habló de la sucesión presidencial. Claro, él prefiere que hablemos de los tapados del Presidente que del mar quemándose, el desastre y la tragedia en el Metro, la crisis de medicinas, los niños con cáncer, la inseguridad y la violencia creciendo de manera rampante, los muertos del crimen organizado, los muertos por Covid más lo que se avecine, que de ninguna manera parecen ser buenas noticias. Entonces es entendible que el Presidente ponga en la mesa el asunto de su sucesión, un pasatiempo muy mexicano en el cual podemos perder años haciendo vaticinios y apuestas, elucubraciones y quinielas.

Ya todos sabemos a quién mencionó, pero vale la pena mencionar a dos que, como dijeran los priistas de antes, no salieron en la foto. Uno de ellos es precisamente el doctor López-Gatell. Como mencioné renglones arriba el tipo se ha convertido en una piedra pesada para el Presidente y para su equipo. Mientras más pasa el tiempo, más estupideces dice y, al parecer, no tiene llenadera. Hace un año se sentía rockstar, que era adorado, tenía su club de fans, los de Morena estaban felices con el descubrimiento de un nuevo ídolo. Por supuesto él se creía presidenciable, galán, inteligente, audaz y sencillo. El resultado es una persona con pésima imagen, un hombre que cargará la muerte de miles por su irresponsabilidad y que dejó para los anales de las ofensas públicas su agresión a los niños con cáncer.

Otro descartado por traidor, mala onda y ojeis fue el senador Ricardo Monreal. Como se sabe, Monreal se cree él mismo un movimiento político. Es enemigo jurado de Claudia Sheinbaum, a quien le puso todo tipo de obstáculos para que no fuera candidata a la CDMX. A cambio de dejar pasar a la consentida, se le dio la coordinación en el Senado. Desde ahí ha montado su estrategia de operación que ha incluido las nobles tareas de sabotaje, traición, difamación y demolición de varios de sus compañeros de partido. La derrota en la CDMX se la adjudican en Morena al senador Monreal, que se alzó con más triunfos que su partido. Como se sabe, y en contra de lo que él dice, el Presidente es un hombre de rencores y venganzas y la que trae contra Monreal solamente ha comenzado.

Por otro lado, no hay que desestimar que, aunque no los haya nombrado el Presidente, en esta ocasión se puedan subir a la competencia nuevos valores de Morena como Bartlett, Jiménez Espriú o el propio Porfirio Muñoz Ledo que ya merece una oportunidad.