Juan Ignacio Zavala: Con el INE han topado

Ambos morenistas se han manifestado contra el INE
Ambos morenistas se han manifestado contra el INE

Juan Ignacio Zavala: Con el INE han topado

Salgado y Delgado.Ambos morenistas se han manifestado contra el INE
Nicolás Tavira
autor
Juan Ignacio Zavala
Consultor en comunicación
2021-04-16 |07:04 Hrs.Actualización07:04 Hrs.


La soberbia es mala consejera, dice el refrán. Parece que en Morena, envalentonados con el ánimo y el apapacho presidencial, no les parece el dicho popular y han hecho de la prepotencia una suerte de insignia para su discurso político.

Es probable que los directivos de Morena, sus candidatos y los afines al Presidente sientan que su halo los protege y no sólo eso, sino que cuentan con el mismo escudo del mandatario. Creen que tienen la misma popularidad, el mismo impacto en la ciudadanía. Se equivocan. El liderazgo y el carisma del Presidente son intransferibles. Pueden ayudar en determinada circunstancia, favorecer a tal o cual en algún aspecto, pero no da para que se hagan las tropelías que se quiera en su nombre, aunque él lo consienta. A la mejor están confundidos y creen que ellos también pueden volar y dar mañaneras y mentir y difamar sin que nada les pase. En eso sí, para que vean, no son iguales.

Salgado Macedonio es una clara muestra de que el manto presidencial tiene un límite. Envalentonado con su machismo y la imposición presidencial de su candidatura a pesar de la protesta generalizada de mujeres, el hombre que se cree toro llegó hasta las instalaciones del INE para amenazar la integridad de consejeros, hacer alusiones veladas sobre la muerte y declarar que sin él no hay elecciones. 

El rechazo a la barbarie del morenista fue generalizado. Solamente el ruin de Mario Delgado, presidente de Morena y esclavo vil del Presidente, se sumó alegremente a los reclamos vociferantes del guerrerense. El resultado está a la vista. Ni el Presidente lo pudo sacar del chiquero en que se entoriló el propio Salgado.

Y es que con el INE toparon. La decisión del instituto respecto a la sanción de Salgado Macedonio ha sido, más que un castigo al guerrerense, una lección al presidente López Obrador. Al igual que en otros temas la SCJN, el INE, en estricto apego a su mandato, decidió no dejar pasar los insultos y las amenazas, no sólo del zafio Macedonio, sino del mismísimo Presidente de la República. El bien de la decisión del INE esta semana al país es enorme. Significa que hay todavía quienes resisten  la ira presidencial, las calumnias de palacio. Por supuesto que el Presidente ya está politizando el asunto, poniendo a consejeros electorales del lado de “los malos, los enemigos del pueblo”, eso es inevitable como también sus propuestas cínicas y bobas –por decirlo elegantemente– (hacer encuestas telefónicas para decidir si Salgado Macedonio debe ser candidato).

Es evidente que el propio Presidente del país se ha encargado de envenenar el ambiente público, que advierte a quienes toman decisiones públicas que puede dejar caer sobre ellos el látigo de su furia, y claro, no todos resisten. La debilidad institucional de nuestros partidos de oposición obliga a que terminemos volteando a ver a los árbitros para que pongan un poco de orden en este enfrentamiento que, sin duda, es el proyecto presidencial más claro: el gran pleito nacional.

Qué bueno que muchos ciudadanos se juntaron para defender al INE. Pero qué mejor que el INE se haya defendido solo, con su trabajo y sus decisiones. Felicidades. ¡Viva la resistencia!