La aprobación de la Cuenta Pública 2024 en la Cámara de Diputados deja al descubierto uno de los principales pendientes del sexenio de Andrés Manuel López Obrador: la distancia entre fiscalizar el gasto público y conseguir que las observaciones se traduzcan en aclaraciones, recuperaciones y sanciones.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó presuntas irregularidades por más de 67 mil millones de pesos, de los cuales apenas se habían recuperado alrededor de 2 mil millones, cerca de 3 por ciento del monto señalado.
Desde luego, si bien para millones de personas, el sexenio de AMLO es considerado el mejor, dado el gran número de recursos que se entregaron vía programas sociales, hay pendientes aún por aclarar en diversos frentes.
Es cierto que las observaciones de auditoría no constituyen, por sí mismas, prueba definitiva de daño patrimonial, ya que los entes fiscalizados tienen derecho a presentar documentación y solventar las inconsistencias, el bajo nivel de recuperación evidencia la dimensión del trabajo pendiente y la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguimiento.
Más de 91 por ciento de los recursos observados corresponde al gasto federalizado, transferido a estados y municipios. La cifra exhibe deficiencias en los procesos de comprobación, control y rendición de cuentas de los gobiernos subnacionales, pero también obliga a revisar la eficacia de las autoridades responsables de vigilar el destino de esos recursos, porque ahí parece que todo pasó de noche.
El gasto ejercido directamente por el Gobierno Federal tampoco quedó al margen y en la discusión legislativa se señalaron 5 mil 805 millones de pesos pendientes de aclaración en ese ámbito, además de observaciones acumuladas durante el sexenio en sectores estratégicos como Petróleos Mexicanos, infraestructura y salud.
Aun así, y pese a lo mucho que se criticaba antes, Morena y sus aliados aprobaron la Cuenta Pública con 321 votos, mientras que 117 legisladores votaron en contra en la Cámara de Diputados. No hay que olvidar que el hecho de que se tenga el respaldo parlamentario, no significa que no tienen la obligación de esclarecer las observaciones ni representa una validación automática del manejo financiero.
Con estos datos, al menos, que ha hecho de la austeridad y el combate a la corrupción los ejes de su discurso debe someter sus resultados al mismo nivel de exigencia que impuso a sus antecesores, algo difícil que se logre, dado los antecedentes que se han visto en diversas dependencias. Por lo pronto, ojalá que los informes de la ASF no terminen archivados entre trámites y votaciones legislativas.
Aviación: fusión en revisión y aeropuertos bajo presión
La industria aérea mexicana enfrenta dos frentes que tendrán repercusiones económicas: la consolidación empresarial y el ajuste de capacidad en aeropuertos estratégicos, en un segmento que sigue recomponiéndose.

Enrique Javier Beltranena, presidente y director general de Volaris, confirmó que la fusión continúa avanzando en su proceso regulatorio. La operación ya obtuvo el visto bueno en Estados Unidos y de la autoridad de competencia de Colombia, mientras sigue bajo revisión de la Comisión Nacional Antimonopolio en México.
Por ahora, la empresa depende de los tiempos de la autoridad, que continúa recabando información técnica antes de elevar el expediente a la instancia correspondiente.
El desenlace importa por sus implicaciones en competencia, conectividad, tarifas y eficiencia operativa. En un mercado sensible a los costos, cualquier transformación empresarial debe evaluarse también por sus efectos sobre los pasajeros y las rutas.
En paralelo, Adolfo Castro Rivas, director ejecutivo y financiero de ASUR, anticipa un panorama complicado para el aeropuerto de Tulum. Tras crecer de 40 mil pasajeros en diciembre de 2023 a 1.2 millones en 2024 y alcanzar 1.5 millones en los últimos 12 meses reportados a mediados de 2025, estima que el tráfico podría caer a 700 mil pasajeros este año.
La reducción de capacidad de las aerolíneas, incluidos los ajustes de Aeroméxico y Volaris, refleja que la infraestructura aeroportuaria no garantiza por sí sola la demanda y en esa materia hay muchos aeropuertos también a seguir de cerca.
BeFra: crecer con una red de millones de emprendedores

La integración de Tupperware a BeFra abre una nueva etapa para el grupo que preside y dirige Andrés Chevallier, CEO y presidente de la compañía, con el reto de convertir una adquisición estratégica en crecimiento rentable, innovación y mayor alcance comercial. En el centro de esta apuesta está Betterware, una empresa que ha construido un modelo de venta directa que impulsa a millones de emprendedores, principalmente mujeres.
Al cierre del tercer trimestre, la red consolidada de asociados alcanzó aproximadamente 1.46 millones, un crecimiento anual de 23.7 por ciento. Sin embargo, no hay que perder de vista que la expansión responde, en buena medida, a la incorporación de Tupperware, mientras que la base orgánica de asociados permaneció prácticamente estable. El desafío será transformar esa mayor escala en productividad e ingresos sostenibles.
La diversificación también comienza a reflejarse en los resultados, y es que Betterware aportó 31.5 por ciento de los ingresos consolidados, Jafra contribuyó con 40 por ciento y Tupperware con 28.5 por ciento, en donde México continúa como el principal mercado, con 87.5 por ciento de los ingresos, aunque la operación brasileña amplía la presencia internacional del grupo.
Para Tupperware, el crecimiento de 14 por ciento en ingresos por venta directa muestra señales de recuperación, con un avance de 23 por ciento; en nuestro país la apuesta es por ampliar el portafolio hacia materiales como vidrio y acero inoxidable, además de explorar nuevas categorías de cocina y bebidas, apoyado en un equipo de innovación encabezado, entre otros, por David Kusuma, exdirectivo global de investigación y desarrollo de la marca.
La oportunidad es relevante, pero la ejecución será determinante y es que el grupo debe integrar operaciones, aprovechar sinergias industriales y fortalecer sus marcas sin perder de vista el motor de su negocio que es una red de emprendedores que encuentra en la venta directa una vía para generar ingresos.
Nefab: el negocio detrás de la industria

La empresa sueca Nefab que tiene al frente a Eric Wickman inauguró una planta de unos 7 mil metros cuadrados en Apodaca, Nuevo León, donde prevé generar alrededor de 100 empleos. Ellos tienen una razón para fabricar en México los empaques industriales ExPak: que es el ofrecer a sus clientes suministro local y mayor flexibilidad cuando cambian sus necesidades.
Nefab asegura que sus soluciones ExPak son 40 por ciento más ligeras y ocupan 15 por ciento menos volumen que los embalajes tradicionales de madera. Cuando se almacenan plegadas, el espacio requerido puede reducirse cerca de 60 por ciento frente al que necesitan las cajas completamente ensambladas.
Con presencia en más de 39 países, cerca de cinco mil 300 empleados e ingresos anuales de mil 018 millones de dólares, Nefab opera en un mercado que acompaña a industrias como la automotriz, la electrónica y los centros de datos. La planta de Apodaca acerca la producción de ExPak a los fabricantes establecidos en México, un buen panorama.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.