Las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) están en un punto de inflexión, lo que es algo bueno dado la diversidad de cambios que han tenido y noticias que han protagonizado en los últimos años. Por un lado, el marco regulatorio se ha venido ajustando para elevar los estándares de información financiera, criterios contables, clasificación y reservas de cartera, reportes regulatorios, revelación de información y procesos de supervisión.

Por el otro, la propia evolución de los participantes está obligando a que la competencia dentro del sector deje de medirse solamente por crecimiento de clientes y se concentre cada vez más en eficiencia, tecnología, calidad de cartera, fondeo y capacidad de atender segmentos que la banca tradicional no necesariamente cubre, y esto último es algo que no hay que olvidar: su creación fue para ser los “pequeños” bancos de la población mexicana; por eso cuentan con algo tan importante como un seguro para sus ahorradores.
Ese cruce entre regulación y competencia es, quizá, lo más importante que está ocurriendo y los ejemplos están a la vista: el andamiaje legal de las Sofipos permitió que modelos financieros que posteriormente alcanzaron una escala considerable pudieran desarrollarse dentro de una figura especializada. El caso de Nu, que tiene al frente a Armando Herrera, que llegó a convertirse en la Sofipo más grande antes de obtener autorización para operar como banco, es la muestra más evidente. Klar, bajo la dirección de Stefan Möller, continúa construyendo su operación dentro de esta figura, lo que confirma que el régimen todavía puede funcionar como plataforma para modelos financieros digitales de gran escala, aún y cuando está en proceso de convertirse en banco, hay plena confianza en la figura que hoy operan.
El sector compite con mayor sofisticación y será ahí donde la siguiente generación de jugadores tendrá que demostrar que puede crecer sin sacrificar capital, liquidez, calidad de cartera ni controles internos. Asimismo, aquellas entidades que operan siguiendo el principio de atender a la base de la pirámide deberán mantenerse haciéndolo con ese principio y reforzando su marco regulatorio.
Y es que hay muchos ejemplos de éxito. Desde un Crediclub, de Marcelino Herrera, con un modelo de microcrédito digital que incorpora datos y tecnología a una actividad tradicionalmente intensiva en operación; Fincomún, encabezado por David Romero Morfín, y otras entidades que tendrán que encontrar su propia ruta de especialización.
En esa discusión también pesa el papel de Marlene Garayzar, cofundadora de Stori y presidenta de AMSOFIPO, quien tiene frente a sí el reto de representar a una industria mucho más heterogénea que hace algunos años y con participantes que compiten por ahorro, crédito y clientes utilizando modelos muy distintos.
Hay, desde luego, casos que justifican una supervisión más estricta y una revisión permanente de riesgos. Pero el prietito en el arroz que ha habido con casos recientes, no debe convertirse en argumento para estigmatizar una figura que nació para acercar servicios financieros a la base de la pirámide. Sobre todo, mientras siga existiendo, como hasta ahora, una cancha regulatoria suficientemente sólida, el camino ya está marcado.
¿Llegará Villazón a la SICT?

Todo indica, que el próximo 1 de octubre podrían confirmarse cambios en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ya que se habla de la llegada de Carlos Javier Villazón Salem a la dirección General de Desarrollo Carretero, lo que de acuerdo a quienes conocen la industria sería una buena noticia para la dependencia que lleva Jesús Esteva Medina porque incorporaría así a un funcionario con experiencia en una de las prioridades de la presidenta Claudia Sheinbaum: movilizar inversión privada para desarrollar infraestructura de la mano de la Federación.
Y es que Villazón conoce el terreno de las asociaciones entre capital público y privado, porque fue director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, participó en la consolidación del Grupo Aeroportuario Turístico Mexicano, empresa de participación estatal mayoritaria creada para incorporar inversión privada en los aeropuertos de Tepic y Puerto Escondido, los cuales tienen un buen perspectiva y eso se comenta sería parte de los modelos que ahora se busca trasladar a las carreteras.
A eso, hay que sumarle que en los últimos años, en esa dirección se mantuvo una oposición categórica al desarrollo de las empresas de participación estatal mayoritaria, lo que hizo perder tiempo valioso para poner en marcha la nueva política de inversión mixta, por lo que de confirmarse la llegada de Villazón a la Secretaría, no será simplemente administrar la cartera existente, sino ahora si acelerar y poner en marcha la estrategia de las inversiones.
Después de dos años en los que, según quienes conocieron de cerca el proceso, el antecesor de Villazón se opuso al desarrollo de las EPEM, su nombramiento puede marcar un punto de inflexión, ya que tiene que poner en marcha los nueve vehículos anunciados y demostrar que la inversión mixta es compatible con la rectoría pública y que las recomendaciones que se han hecho pueden convertirse en proyectos, financiamiento y obras.
Medicinas a la vista
La compra consolidada de medicamentos para 2027-2028 inició con señales positivas para la industria farmacéutica nacional, ante un entorno de bajo desempeño de los negocios y de la economía, esto, al darse a conocer la noticia del fallo del procedimiento encabezado por Birmex que logró adjudicar 626 de las 766 claves consideradas, es decir, 82 por ciento del total, por un monto máximo de 84 mil 352 millones de pesos, distribuido entre más de 100 proveedores.

Sin duda, para la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), que tiene como presidente ejecutivo a Juan de Villafranca, el resultado es más que alentador y sienta bases importantes para garantizar el suministro de medicamentos durante los próximos dos años.
Un dato relevante es que 251 claves cuentan con dos o más fuentes de suministro, un elemento que permite diversificar proveedores y reducir el riesgo de desabasto. AMELAF considera favorable la participación alcanzada por los laboratorios nacionales, no sólo desde la perspectiva sanitaria, sino económica: producir y adquirir medicamentos en México permite que impuestos y utilidades permanezcan y se reinviertan en el país, además de fortalecer empleos y cadenas productivas y disminuir la dependencia del exterior. Una buena noticia por donde se le vea.
Además, se trata del proceso más transparente y eficiente de los últimos ocho años, con reglas claras y resultados públicos y verificables, algo que aplaudir, aunque quedan alrededor de 140 claves sin adjudicar, principalmente por cuestiones técnicas de las propuestas.
Entre ellas, algunas prioritarias como insulinas e inmunoglobulina, clave dado el alto nivel de la población mexicana con padecimientos como la diabetes, por lo que será fundamental una recepción eficiente y, particularmente, pagos oportunos que permitan a los proveedores mantener producción, inventarios y capacidad de suministro. Esperemos que estas buenas noticias para los pacientes se concreten en una realidad con medicamentos disponibles en el sector salud.
Sinda a la BMV

Este lunes llega a la Bolsa Mexicana de Valores, Sinda, la minera de plata que preside Daniel Muñíz Quintanilla, a través del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC). La compañía debutó en Wall Street en junio pasado y ahora incursiona en el mercado mexicano, y la buena noticia es que Sinda trae un vehículo con retorno acumulado de 12.65 por ciento desde su Oferta Pública Inicial y un valor de capitalización de dos mil 191 millones de dólares.
No hay que olvidar el megayacimiento en el distrito minero de Guanajuato, con recursos por 369 millones de onzas equivalentes de plata y objetivos de exploración que podrían alcanzar hasta 484 millones, lo que ubica a Sinda como un actor potencialmente decisivo en el mercado global de la plata primaria. Su incorporación al SIC permitirá que los inversionistas mexicanos accedan a la acción sin operar directamente en Nueva York, ahí una alternativa más para invertir.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.
