México ganó. El marcador quedó para la historia del primer partido del Mundial en que nuestro país es sede por tercera ocasión –nadie tiene ese número–, pero también quedó la sensación que dejó en buena parte de la afición de que se ganó, sí, aunque quedó a deber.
Mientras dentro del estadio y frente a las pantallas en todo el país se analizaban alineaciones, cambios y oportunidades perdidas, afuera la realidad seguía jugando su propio partido.

Las madres buscadoras volvieron a levantar la voz para recordar que miles de familias siguen esperando justicia y respuestas. Los maestros continuaron exigiendo el cumplimiento de promesas que consideran pendientes. Dos movimientos distintos, pero con un mismo mensaje: la celebración deportiva no cancela las demandas sociales.
Quizá por eso llamó la atención que la presidenta Claudia Sheinbaum optara por mantenerse lejos de los reflectores y de los principales centros de concentración futbolera. En una jornada donde la política pudo haber intentado subirse a la ola mundialista, la decisión fue otra. No hubo protagonismo ni búsqueda de fotografía en medio de la fiesta deportiva en el estadio sede, o quizás mera precaución y cuidado de la imagen presidencial.
Pero para esta justa deportiva, el sector financiero sí se preparó con el crecimiento de terminales punto de venta, bancarización de pequeños comercios alrededor de los estadios sedes, pero también en pueblos mágicos y en general, en “tienditas” para que acepten el pago con plásticos y seguir disminuyendo el uso del efectivo, se logró el superar la meta de 500 mil negocios bancarizados, al llegar casi a los 800 mil un día antes del arranque mundial.
Los datos, dados precisamente en la mañanera previo a la inauguración del Mundial por la Secretaría de Economía que lleva Marcelo Ebrard y que ha trabajado de la mano en ese tema con Visa que lleva Francisco Valdivia y anfitrión también del Mundial al ser uno de los principales socios de la justa deportiva, y que junto con BBVA de Eduardo Osuna lograron que más bancos se integraran a esta iniciativa con resultados que no se esperaban, dado el corto tiempo que se había establecido.
La meta era llegar a 500 mil negocios con terminales bancarias y herramientas de cobro digital, la sorpresa fue que la cifra ya ronda las 800 mil Pymes bancarizadas.
No es un dato menor. Significa más comercios aceptando pagos electrónicos, más operaciones registradas, mayor acceso a financiamiento y una economía que poco a poco abandona el efectivo para integrarse al sistema financiero formal.
En otras palabras, mientras el triunfo de México dejó dudas futbolísticas, la inclusión financiera entregó resultados que sí sorprenden positivamente.
Porque los mundiales duran unas semanas. Los goles se celebran y quizás se olvidan. Pero lograr que cientos de miles de pequeños negocios entren a la economía formal, se bancaricen y acepten pagos con tarjetas, genera efectos que permanecen durante años y que benefician a todos.
¿Y México para cuándo?
Mientras en Suecia se presentó una nueva etapa del programa Gripen, el caza de última generación desarrollado por Saab que tiene al frente a Micael Johansson, lo que se ha convertido ya en un símbolo de la cooperación tecnológica con Brasil y ese país, en México seguimos observando desde la barrera.
Brasil es un cliente clave de Saab, porque de un primer encargo de 36 aeronaves que hizo hace unos años, ya este mes anunció el acuerdo por la adquisición de 20 nuevos cazas Gripen, con lo que se sitúan a la vanguardia en aviones de caza y seguridad en América Latina.

El país gobernado por Lula Da Silva aprovechó la adquisición también para fortalecer la transferencia de tecnología, capacitación de ingenieros, producción local y el desarrollo conjunto de nuevas versiones del avión, ya que también participan en la fabricación del caza.
En este mes, en Suecia, incluso vimos de primera mano la presentación del primer Gripen F, diseñado específicamente para la Fuerza Aérea Brasileña y en donde estuvo el secretario de la Defensa de ese país.
La diferencia no está únicamente en tener mejores aviones. Está en la visión de largo plazo. Brasil que tiene en la presidencia por segunda ocasión a Lula da Silva, ya ensambla cazas supersónicos en su territorio, desarrolla capacidades industriales propias y fortalece una cadena de valor que genera conocimiento, empleos especializados y soberanía tecnológica.
Mientras tanto, México continúa postergando la modernización de sus capacidades aéreas y de defensa. La conversación pública suele reducirse al costo de las adquisiciones, pero rara vez se discute el valor estratégico de participar en proyectos de alta tecnología que impulsan industrias completas y que, en este caso, están encabezados por la empresa sueca Saab que tiene una gran variedad de tecnología y equipos de primer nivel para la defensa y seguridad de los países.
La pregunta ya no es si México necesita actualizar sus capacidades. La pregunta es cuánto tiempo más puede permitirse quedarse atrás mientras otros países de la región avanzan hacia la siguiente generación de desarrollo industrial y tecnológico con equipo de primer mundo.
Flores, Mezcal y Desarrollo
El sur del Estado de México tiene dos activos que pocas regiones del país pueden presumir al mismo tiempo: produce cerca de la mitad de las flores ornamentales de México y cuenta con una industria mezcalera que da sustento a miles de familias. No todo es Oaxaca, son diversos estados del país que tienen la denominación de origen de la bebida como Guerrero, San Luis Potosí, entre otros.

Por ello resulta interesante la decisión de la gobernadora Delfina Gómez y la secretaria de Desarrollo Económico, Laura González, de impulsar rutas del Mezcal y de la Flor. La apuesta busca convertir esa fortaleza productiva en una fuente adicional de crecimiento mediante el turismo, la gastronomía y la promoción de productos con identidad regional, porque el Estado de México aporta alrededor del 50 por ciento de la producción nacional de flores ornamentales y cerca del 80 por ciento de las rosas que se cultivan en el país.
Detrás de esa actividad existen más de 9 mil productores y decenas de miles de empleos. En el caso del mezcal, quince municipios concentran más de cinco mil hectáreas de maguey y una cadena que involucra a productores, artesanos y comercializadores. El desafío consiste en que la mayor parte de la riqueza generada por esas actividades permanezca en las comunidades donde se origina.Ahora buscan que la Copa Mundial de Futbol 2026 pueda convertirse en una vitrina importante para esta estrategia. Mientras millones de visitantes llegarán a México atraídos por el torneo, algunos estados buscarán aprovechar esa atención para mostrar algo más que sus centros urbanos.
Si las rutas logran consolidarse más allá del Mundial, el gobierno mexiquense habrá encontrado una fórmula inteligente para impulsar el desarrollo regional: agregar valor a lo que ya produce, fortalecer las economías locales y abrir nuevas oportunidades para una zona que durante años ha estado lejos de los principales reflectores económicos del estado, ojalá lo logre.
En búsqueda de inversiones

Quien se mantiene activo y con la cartera abierta es SilverBlue, de César Urrea, quien se encuentra en la búsqueda de nuevas inversiones de capital y deuda mezzanine.
El perfil es lo más alejado de la moda pasajera: la firma de private equity busca empresas que generen EBITDA de entre 5 y 15 millones de dólares, que cuenten con activos sólidos y potencial de crecimiento en sectores que pueden ir desde construcción hasta manufactura y retail.
Al día de hoy, la firma ha desplegado recursos adicionales por 3 mil millones de pesos, tras la adquisición en enero de Solage, empresa mexicana de financiamiento y desarrollo de proyectos de energía distribuida que ofrece soluciones llave en mano a empresas que buscan generar su propia energía de fuentes renovables. La firma se mantiene atenta y espera cerrar 2026 con al menos otra operación que genere valor al país.
Y es que, en un entorno donde la certeza de suministro energético es fundamental para mantener operaciones y cadenas de abastecimiento, empresas como Solage se vuelven indispensables, ya que todos las nuevas inversiones parques industriales o centros de datos, requiere energía con urgencia. Buena inversión.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.