El petróleo vuelve a ser el termómetro político y financiero de América Latina. México y Venezuela, con historias paralelas marcadas por la soberanía energética, enfrentan un dilema común: cómo atraer capital privado sin renunciar al control de sus empresas estatales y lograr regresar a la senda de ganancias millonarias.

En ambos países, el petróleo ha sido más que un negocio: ha sido bandera ideológica. Esa carga histórica explica por qué los esquemas de apertura han sido siempre parciales, limitados y, hay que decirlo, poco funcionales.
La intervención de Estados Unidos si bien en dichos puede constituir buenas declaraciones, en los hechos queda una larga distancia para que se concreten y tengan éxito los planes del presidente estadounidense.
En el caso de México, la nueva fórmula que se promueve es la de contratos mixtos, como el punto medio entre apertura y control estatal, pero los resultados iniciales tuvieron poco éxito y los números ahí están a la vista.
La primera ronda organizada por Pemex y la Sener a finales del 2025, adjudicó apenas cinco contratos que, en conjunto, aportarían alrededor de 40 mil barriles diarios, poco más del 2 por ciento de la meta nacional de producción, como ya lo explicamos antes.
Esto porque los grandes jugadores nacionales e internacionales continúan evaluando campos marinos y terrestres que pudieran aportar volumen significativo a la producción nacional; eso sí, buscan hacerlo a través de esquemas distintos a los contratos mixtos, algo que después del efecto Venezuela es visto con mejores ojos por parte del director de Pemex, Víctor Rodríguez y la secretaria de Energía, Luz Elena González, que por cierto se sigue hablando de relevos, pero hasta ahora el trabajo realizado por la dependencia muestran que si llegan a haber cambios serán en el mediano plazo.
Y es que si la paraestatal a cargo de Rodríguez Padilla, aspira a dejar de depender del respaldo fiscal a partir de 2027, necesitará algo más que discursos. Requiere de asociaciones funcionales, incentivos claros y esquemas que compartan riesgo y control de forma equilibrada.
Para quienes están involucrados en el tema, consideran que la titular de energía, Luz Elena González, tiene claro que o México ajusta el modelo para hacerlo atractivo a los grandes operadores —sin perder rectoría, pero entendiendo la lógica petrolera internacional—, o seguirá viendo cómo el interés se queda en la mesa de negociación o se va a Venezuela, mientras la producción aquí continúa su declive.
Por cierto en noviembre la producción volvió a caer. Esta vez 10 por ciento, con una producción diaria de 1.6 millones de barriles diarios, 200 mil menos que la meta oficial, la gran pregunta es si México en este año podría revivir en el tema petrolero o verá, una vez más, pasar la oportunidad de reinventarse.
Los buenos números de Citi

La próxima salida de Alvaro Jaramillo como director de Citi México, se lleva en total orden y acorde a los planes establecidos para entregar el cargo en marzo a Luis Brossier, quien tendrá el reto no sólo de mantener sino de crecer los números que recibe, que pese a que estos dos últimos años han sido de procesos de escisión con Banamex, no frenó el crecimiento de las carteras.
Y es que, como explicó Jaramillo en la que técnicamente fue la despedida de México, lograron mantenerse en el lugar número ocho dentro del sector financiero, y sin hacer ruido, ocupan ya el segundo lugar en temas de fideicomisos, ya que cuando se dio el proceso de cierre y venta de Intercam y CiBanco, las principales empresas optaron por operar con ellos, como fue el caso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que tiene los fideicomisos más grandes y que hoy son clientes.
Pero quizás en todo este proceso de separación de la parte de consumo, uno de los temas más importantes que se aprendieron fue conocer aún más las necesidades de sus clientes de banca mayorista, lo que hizo que el negocio creciera en diferentes frentes; los últimos doce meses la operación y tecnología se enfocó más en el nicho que hoy atienden y si bien tienen claro no irán, por ejemplo, a buscar clientes en fideicomisos siempre serán bien recibidos.
En materia económica, para Citi este año que comienza será mejor que el pasado, aún con la renegociación del T-MEC en marcha, ya que México sigue siendo una de las cinco prioridades del grupo así como de Jane Fraser, por lo que la apuesta sigue siendo clara: crecer y consolidarse aún más en el país.
La pelea de las marcas cerveceras
Este jueves será clave en la disputa legal y de marca de dos gigantes cerveceros, ya que el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito definirá los derechos sobre la imagen comercial de Michelob Ultra, comercializada por Grupo Modelo, parte de AB InBev, desde 2016, y que Heineken México aseguran en la disputa ha explotado para la promoción de su marca Amstel Ultra, que lanzó en 2018.
El caso ya tiene varios años en pelea legal en tribunales y todo indica que ahora sí esta semana podría quedar claro quien tiene la razón, por cierto, se da en pleno momento en que Heineken a nivel mundial está en reacomodo tras la salida sorpresa la semana pasada de su director Dolf Van Den.

En el 2021, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) que hoy lleva Santiago Nieto determinó que Amstel Ultra imitaba la imagen comercial de Michelob Ultra y sancionó a Heineken México por actos de competencia desleal.
En abril de 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió dos amparos a favor de Grupo Modelo, reconociendo la titularidad de los derechos sobre la imagen comercial de Michelob Ultra y su interés jurídico para demandar competencia desleal. Ahora tocará al Segundo Tribunal Colegiado resolver el caso, que en cuanto a la revisión del T-MEC, mostrará si México está dispuesto a cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de propiedad intelectual, frente a las crecientes preocupaciones del USTR y los señalamientos del Reporte Especial 301.
El tema se da cerca del Mundial, que es uno de los meses de mayor venta de cerveza y se quiere tener claridad y certidumbre de que las marcas estén debidamente protegidas, y resolver el caso es clave, ya que hay millones de dólares en inversiones asociadas al encuentro futbolero más importante del mundo y tener claro quien tiene el derecho a usar la marca.
Empresarios van a la política
Y cada vez más cerca las elecciones intermedias, los movimientos en todo el país de parte de los partidos y empresarios se empiezan a ver en busca de ocupar un lugar en el complicado ambiente de la política.
El Partido Verde es el que más empresarios y figuras públicas ha sumado a sus redes, recordemos desde Ninfa Salinas, Juan Carlos Hank, José Sanchez Carrasco y varias personalidades locales, y en el Estado de México han iniciado ya el fichaje pues el dirigente estatal, Pepe Couttolenc, que es un ejemplo de ello, ya buscó perfiles en varios municipios mexiquenses clave electoralmente, desde Valle de Chalco hasta Atizapán de Zaragoza, este último es lo que queda de lo que era el llamado corredor azul, y ubicado en la región de mayor crecimiento económico de la entidad.

En Atizapán de Zaragoza llegó Luis Humberto Montaño García como delegado del partido, pero conocido en el mundo empresarial por los negocios diversos en el sector financiero, ya que es un economista con doctorado en administración pública, empresario exitoso y que ya trabaja con el PVEM para desenvolverse en la política y no se descarta que al igual que en otros lados del país, se inicien los procesos de elección de futuros candidatos para alcaldes, ya les iremos contando de otros más.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.
