Enrique Quintana: El Presupuesto: da tranquilidad, pero no entusiasma

El presupuesto para 2019 es equilibrado y habrá una reacción positiva de los mercados, escribe Enrique Quintana
El presupuesto para 2019 es equilibrado y habrá una reacción positiva de los mercados, escribe Enrique Quintana
Los dineros.El presupuesto para 2019 es equilibrado y habrá una reacción positiva de los mercados, escribe Enrique Quintana
Cuartoscuro
autor
Enrique Quintana
Director General Editorial de El Financiero.
2018-12-17 |08:22 Hrs.Actualización08:21 Hrs.

Cuando esté leyendo usted este texto, ya habremos visto cómo recibieron los mercados financieros al Paquete Económico 2019 que fue entregado el sábado al Congreso.

Mi previsión es que habrá una reacción positiva pero no entusiasta.

Quienes tenían duda de que el equipo del nuevo gobierno pudiera presentar un Presupuesto coherente y razonable, habrán quedado mayormente satisfechos con lo ofrecido, pero hay dudas que persisten y no se resolverán ahora sino al paso de los meses.

El Presupuesto no sólo se confirma que sí se planea tener un superávit primario de 1 por ciento del PIB (el mayor desde 2008) sino que en el escenario para 2024, se anticipa que crecerá a 1.1 puntos del PIB en 2020 y se mantendrá en ese nivel hasta 2022 para bajar a 0.9 puntos en los dos últimos años de la administración.

Es decir, se ofrece disciplina fiscal a lo largo de todo el sexenio.

Otro elemento importante es que no se llegará a ese resultado sobre la base de previsiones poco realistas.

El crecimiento esperado de la economía para el próximo año, en un rango de 1.5 a 2.5%, con una estimación puntual de 2.0%, es bastante razonable.

Si resulta en 1.8% en lugar de 2.0, no habrá trastorno mayor en las previsiones fiscales.

Otro elemento importante es el cálculo de los ingresos. Existía el temor de que se inflaran estimaciones de ingresos para poder llegar al resultado presupuestal deseado. No ocurrió.

Los ingresos presupuestarios se estiman 0.5% inferiores a los registrados en el 2018. Los ingresos tributarios no petroleros del gobierno federal, es decir, los que derivan principalmente del IVA y del ISR, se calcularon con un crecimiento real de 3.8 por ciento, mientras que los ingresos petroleros totales se calculan 1.0% superiores, aunque serán 7.7% menores los que van a dar a las arcas del gobierno federal.

En materia de gasto, se puede observar que algunos proyectos de inversión importantes como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya o Santa Lucía no tuvieron asignaciones presupuestales importantes, mientras que los recursos, esos sí importantes, para diversos programas sociales resultaron de recortes en diversas áreas.

Más allá de las opiniones que existan respecto a la pertinencia de ellos, no generarán desequilibrio en las finanzas públicas.

Quedan algunos puntos por definir con más precisión, como la política de precios de las gasolinas (han bajado por efecto de caídas en precios de referencia en las últimas semanas).

Igualmente, va a ser necesario ver el alcance y profundidad de la reducción de IVA e ISR en la franja fronteriza, pues el costo fiscal de alrededor de 40 mil millones de pesos, referido en el documento, pudiera estar subestimado.

Tendrán que verse con cuidado también los escenarios de tasas de interés. El costo financiero se calculó con el supuesto de que las tasas de interés domésticas se quedan en 2019 con el nivel que ya tienen, de 8.3 por ciento para los Cetes a 28 días.

Una percepción de mayor riesgo crearía presiones alcistas y conduciría a incremento que pudiera descuadrar las cifras.

Un análisis fino del documento deja todavía algunas interrogantes, que quizás puedan resolverse con las comparecencias de los funcionarios.

El tema demanda más atención. Seguiremos mañana.