Atzayaelh Torres: Las petroleras no temen a AMLO

Sin temor.
El Centro de proceso Pol-A en la Sonda de Campeche, propiedad de Pemex
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Atzayaelh Torres: Las petroleras no temen a AMLO

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Facebook/Pemex
2018-03-28 |08:38 Hrs.Actualización08:38 Hrs.

Hasta la pasada Ronda 2.4, donde la holandesa Shell arrasó con nueve de los 19 bloques adjudicados el 31 de enero pasado, la posición de Andrés Manuel López Obrador era la misma de hoy: de ganar la Presidencia revisará los contratos. 

Sin embargo, luego del discurso del 18 de marzo, donde enfatizó sobre los resultados de la Reforma Energética, sus detractores quisieron incendiar la opinión pública con el desgastado discurso del miedo, pero al menos en la Ronda 3.1 que ayer se celebró en la Ciudad de México, no lo lograron.

Ayer se le sumaron 16 contratos más a la lista de pendientes que el equipo de Andrés Manuel se comprometió a revisar de llegar a Palacio Nacional, totalizando 107, todos ellos conceptualizados bajo la misma Ley de Hidrocarburos y sujetos a su artículo 20 que especifica los supuestos en los que, administrativamente, el gobierno podría rescindir esos contratos, y que por cierto, en ninguno de ellos se habla de corrupción: lo que AMLO perseguiría.

Entrevistados por mi compañero Axel Sánchez, representantes de las empresas ganadoras declinaron hacer comentarios en específico sobre la política energética del puntero en las encuestas, pero dijeron que de cualquier forma el panorama es favorable para su industria y las siguientes rondas petroleras.

Previamente, aquí en El Financiero publicamos un reporte de BMI Research donde advertía que en la 3.1 se vería qué tanta mella harían el hecho de que AMLO crece en las encuestas y que el TLCAN pende de un hilo, vaya, que sería una especie de termómetro, y al menos ayer la prueba fue superada.

“Creemos que la Ronda 3 evaluará el interés futuro de los inversionistas en el proceso de liberalización de México dados los importantes cambios futuros, tanto a nivel nacional como internacional”, pronosticó la firma de análisis.

La posición de Andrés Manuel no ha cambiado, es la misma, y pese a los intentos por radicalizarla, revisar no es lo mismo que detener o echar para atrás, y eso quedó claro cuando petroleras alemanas, inglesas y españolas, en total 14, se comprometieron a invertir ocho mil 600 millones de dólares adicionales, siete de ellas con Pemex, pues aunque pareciera que la petrolera fue enviada expresamente para “meterle el hombro” a la ronda, la realidad es que es la que tiene la mayor experiencia y el mejor costo de producción en el mundo en ese tipo de campos (aguas someras).

Las petroleras no son ingenuas, conocen muy bien el contexto político del país y saben que esos contratos van a continuar.


GRACIAS XIMENA

Gracias a Ximena Puente de la Mora , expresidenta del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), hoy no podremos conocer cuánto se gasta y en qué el sindicato más opaco del país: el petrolero.

A pesar de que se logró incluir a éste y otros sindicatos como sujetos obligados en el padrón del INAI, no hubo voluntad de Ximena, sobre quien recaían las facultades ejecutivas y administrativas del órgano colegiado, para hacer cumplir las cientos de solicitudes de información que se le hicieron a Romero Deschamps y a su camarilla. Ahora va a brincar a una curul del mismo partido del líder petrolero, y con las (in) acciones de Ximena confirmamos amargamente que el INAI tiene dueño y que dejó de ser útil desde hace mucho para buena parte de la ciudadanía.

ODEBRECHT GANA CONTRATO… EN BRASIL

Pese al escándalo mundial de corrupción en el que aún está sumergida, Odebrecht sigue ganando obras, al menos en Brasil, aunque no en el sector de construcción. Apenas esta semana la paraestatal brasileña Furnas, subsidiaria de ElectroBras, dio como ganadora a Odebrecht en la licitación para la conversión a ciclo combinado y aumentar la capacidad de generación de energía eléctrica de la termoeléctrica Santa Cruz, en Río de Janeiro por alrededor de 180 millones de dólares.