Alejandro Moreno: Unidad

Muchas personas se han sumado a apoyar a los que menos tienen y que han sido afectados por el COVID-19
Muchas personas se han sumado a apoyar a los que menos tienen y que han sido afectados por el COVID-19

Alejandro Moreno: Unidad

Solidaridad.Muchas personas se han sumado a apoyar a los que menos tienen y que han sido afectados por el COVID-19
Cuartoscuro
autor
Alejandro Moreno
Director de encuestas de Nación321
2020-04-03 |06:44 Hrs.Actualización06:44 Hrs.

Quizás, la crisis actual requiere que dejemos de lado, aunque sea por un momento, diferencias políticas e ideológicas y recordar que todos compartimos una naturaleza biológica. En momentos como este, las prioridades cambian.

Con esta frase terminé la columna de Las Encuestas del viernes pasado, en donde abordé el negacionismo que se ha observado en algunos segmentos de la sociedad ante el avance del coronavirus. Me parece sensato enfrentar la emergencia actual con unidad, lo cual no necesariamente implica renunciar a las creencias, ideologías y afectos políticos propios. Como investigador de opinión pública, las encuestas me han mostrado la riqueza de la pluralidad que hay en nuestro país y en el mundo, la significancia de tener perspectivas diferentes y la necesidad de reconocer al otro, a los otros, como iguales, con sus derechos y libertades.

Por eso, frases como "no entiende que no entiende" me parecen perversamente dañinas, y no tanto por el tufo de superioridad que emiten, sino porque refleja la falta de reconocimiento del otro por quien es, por lo que piensa, por lo que opina. Creer que alguien no entiende porque opina distinto es no reconocerle; afirmar que "no entiende que no entiende" es discriminarle.

Debemos valorar siempre nuestra pluralidad y nuestras diferencias de opinión y de creencia, de identidades e ideologías, de cosmovisiones. Pero la situación actual requiere, como decía al principio, una actitud de unidad, y en este caso ni siquiera nacional, sino humana. ¿Qué tan factible es lograr eso en nuestro país?

El presidente López Obrador mencionó el martes algo más o menos en esa dirección, al llamar a la oposición, a sus adversarios, a una tregua de un mes, pidiendo que le bajen una rayita a las críticas. El ex Presidente Felipe Calderón, constituido hoy como una parte visible de la oposición, respondió en un tuit al Mandatario diciendo sí a una tregua, no a la polarización. Quienes conocen un poco de la amplia literatura sobre cómo se forma la opinión pública, sabrán que este tipo de señales de los liderazgos políticos son cruciales para generar consensos o divisiones de opinión entre la población.

Ya veremos cómo evoluciona el asunto de la tregua y si se profundiza o no como un llamado a la unidad. Por lo pronto, las encuestas nos muestran que en medio de la pandemia, del ascenso de los contagios y muertes en el país, sí hay algunos puntos de acuerdo entre los ciudadanos con filias morenistas y oposicionistas, así como marcadas diferencias de opinión, pero pareciera que lo primero predomina.

Según la encuesta nacional de marzo que publicó estos días El Financiero sobre el tema del Covid-19, los seguidores de Morena y los seguidores de la oposición están igualmente preocupados por el coronavirus, casi no hay diferencias entre ellos, ni tampoco entre la mayoría de apartidistas que hay en el país. La preocupación es similar, por no decir, la misma. Además, tanto morenistas como oposicionistas apoyan mayoritariamente las medidas de distanciamiento social, y coinciden en el enorme impacto que se espera en la economía. En esos temas hay consenso.

Sin embargo, las diferencias partidarias, la polarización, salen a relucir en las percepciones de cómo está actuando el gobierno frente a la epidemia: en su mayoría, los morenistas ven un manejo adecuado de la situación, mientras que los oposicionistas creen que el gobierno no está haciendo lo suficiente. Es un tema divisivo y eminentemente político. No obstante, en casi todo lo demás, principalmente lo sanitario, los ciudadanos están dejando sus diferencias partidarias de lado y parecen enviarle un mensaje a los líderes políticos y sociales: la situación requiere unidad. A ver si ahora los líderes escuchan esa señal de los ciudadanos.