Alejandro Moreno: La Cuarta y la Contra

En algunos estados, la alianza PAN-PRI-PRD está subiendo la temperatura electoral
En algunos estados, la alianza PAN-PRI-PRD está subiendo la temperatura electoral
En algunos estados, la alianza PAN-PRI-PRD está subiendo la temperatura electoral
En algunos estados, la alianza PAN-PRI-PRD está subiendo la temperatura electoral

Alejandro Moreno: La Cuarta y la Contra

Rumbo a 2021.En algunos estados, la alianza PAN-PRI-PRD está subiendo la temperatura electoral
Especial
autor
Alejandro Moreno
Director de encuestas de Nación321
2020-12-18 |07:18 Hrs.Actualización07:18 Hrs.

Las encuestas que El Financiero publicó esta semana sobre preferencias electorales en las quince entidades donde habrá elecciones para gobernador en 2021 me parecieron, por su contenido y presentación, un tablero de indicadores que merece algunos comentarios adicionales. Aquí ofrezco algunos.  

1. La alianza PAN-PRI-PRD en algunos estados sí parece estar subiendo la temperatura electoral, toda vez que la competencia luce más cerrada con alianza que sin ella. No tenemos aquí encuestas a nivel distrital, pero sospecho que la intención de formar alianza en varios de los 300 distritos sigue una lógica similar de competencia. 

2. El espectro político partidista que tomó años en irse moldeando y diferenciando, ahora se fusionará bajo una opción electoral, con el fin de competirle a Morena y sus aliados. Esa fusión hace que 2021 luzca como una pugna entre los que proponen y los que se oponen a la Cuarta Transformación del país: la Cuarta T y la Contra T.

3. Ese eje de conflicto captura las actitudes hacia el presidente y su proyecto transformador, lo que eso signifique en términos de legislación y políticas públicas específicas; pero también es un enfrentamiento entre los partidos del establishment y el partido anti-establishment, ahora en el gobierno.

4. En 2018, el mensaje de rechazo a lo establecido funcionó porque gran parte del electorado compró la idea de que lo que había antes ya estaba podrido, si me permite la expresión. En 2021, ese mensaje podría tener menos punch, en parte porque lo que está en juego es lo que el electorado ha observado en estos primeros años de gobierno. También dependerá de si el establishment ofrece una cara renovada y creíble en su oferta política.

5. Etiquetarla periodísticamente como alianza Contra la 4T me parece más adecuado que "alianza opositora", ya que en la mayoría de los estados en juego no constituye la oposición: ahí gobierna alguno de esos partidos. Pero sí llevan la contra, e incluso tienen un carácter de resistencia, toda vez que la actual fuerza de Morena tiene al partido en la antesala de la alternancia. Habrá que estar al pendiente de cómo le llaman formalmente a la alianza. (Dejarla como Contra puede confundir a mi generación con la Nicaragua de los ochentas, pero no sé si la mayoría de nuestro joven electorado tenga eso presente). 

6. Aunado a la lógica de resistencia, la elección de 2021 podría ser una elección de reacomodo. Sí, está en juego la mayoría en el Congreso, y sí, está en juego casi la mitad de los estados; pero también está en juego el futuro del sistema de partidos. El posible reacomodo de 2021 tendrá impacto en 2024.

7. Las encuestas publicadas, ese tablero de indicadores, no es una predicción de lo que sucederá el próximo 6 de junio; es más bien un chequeo y revisión de los niveles de combustible electoral que trae cada fuerza política al momento de levantar la encuesta. En los próximos meses podrían cambiar esos niveles. 

8. Las candidaturas importan, pero no son necesariamente determinantes. Hemos visto candidaturas muy populares que se desfondan en campaña, y otras sorpresivas que crecen en su apoyo. 

9. La coalición ganadora que llevó a AMLO al poder en 2018 fue la conjunción de fuerzas históricamente antagónicas, la de votantes tradicionalmente priistas que abandonaron al PRI y votantes antipriistas que optaron por Morena. La pregunta es si esa coalición de fuerzas antagónicas fue una fuerte pero efímera expresión de descontento, o si se trata de una nueva formación de lealtades a mediano y largo plazo. 

10. La alianza en contra también es una coalición en conflicto consigo misma; habrá qué ver si el descontento con el actual Presidente y su proyecto son un pegamento efectivo para mantenerla unida o se necesita algo más. 

11. Las elecciones de 2021 tendrán múltiples dimensiones: el eje Cuarta-Contra podría ser central, pero habrá contextos sin alianza en los que cada partido siga su propia brújula. Lo que sí, es que será una elección fascinante. 

Este es mi último texto del año, así que aprovecho para agradecerle el favor de su lectura, y desearle todo lo mejor para esta temporada decembrina y un muy feliz y saludable 2021.