Susan Dell y su esposo, el CEO de Dell Technologies, Michael Dell, se comprometieron a donar 6. 250 millones de dólares a los Trump Accounts, un programa enfocado en apoyar en la educación de niños y niñas de Estados Unidos.
Sin embargo, la atención de las y los usuarios de las redes sociales se centró en el aspecto físico de Susan, de 62 años, pues señalaron que el rostro de la filántropa tenía rasgos extraños, poco habituales a su apariencia habitual.
Incluso, hubo quienes indicaron que “tenía el aspecto de un robot”.
En este sentido, los cibernautas compararon “antes y después” de Susan Dell, por lo que rápidamente se volvió viral.
Sin embargo, hubo quienes criticaron estos señalamientos al aspecto físico de Dell y no a su labor humanista.



